Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un debate aprobado con claridad

Los españoles desean que sus políticos debatan. Y, sin duda por ello, siete de cada diez desaprueban que Mariano Rajoy no acudiera al celebrado en EL PAÍS el pasado lunes

Los españoles desean que sus políticos debatan. Y, sin duda por ello, siete de cada diez desaprueban que Mariano Rajoy no acudiera al celebrado en EL PAÍS. Según el sondeo, desean además que lo hagan con formatos y modales renovados, lo que explica que los tres debatientes reciban puntuaciones favorables de la ciudadanía.

El debate fue seguido por un llamativo 26%, y resulta destacable que la evaluación que, por cómo actuaron, obtienen los tres participantes no difiera significativamente entre quienes les juzgan por haberles visto y entre quienes lo hacen por lo que han leído o les ha contado. Lo vieran o no, tienen una opinión y son potenciales votantes. En definitiva, ya dejó advertido el filósofo griego Epícteto que no son tanto los hechos como las palabras sobre los hechos lo que conmueve a los hombres. Los relatos de personas tenidas por referenciales hacen las veces de lo vivido personalmente.

En plena concordancia con lo que los repetidos sondeos vienen destacando, Albert Rivera es el político que más simpatía —o menos rechazo— suscita: los ciudadanos evalúan de forma positiva su actuación en la noche del lunes, y casi con la misma intensidad los votantes del PSOE y del PP. Es decir, de las dos formaciones con las que Ciudadanos comparte lindes. Pedro Sánchez, que de facto le empata, recibe notas claramente más cicateras (aunque no radicalmente negativas) de los otros tres electorados. La suya es, sin duda, la posición asediada por más flancos. Lo que, en definitiva, realza el valor de la puntuación que logra.

Más información