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Alfonso Alonso impone su poder en el PP vasco tras irse Quiroga

El ministro de Sanidad, que ha mantenido unas tensas relaciones con la ya expresidenta del partido, le sucederá en el cargo

Javier Maroto, Alfonso Alonso y Javier de Andrés acceden a la sede del Parlamento vasco
Javier Maroto, Alfonso Alonso y Javier de Andrés acceden a la sede del Parlamento vasco.

Alfonso Alonso, ministro de Sanidad, verá hoy cumplido uno de sus anhelos políticos: tomar el control del PP vasco. Después de intervenir activamente en la marcha de Arantza Quiroga, a quien censuró en público por su propuesta de paz, ha encontrado la rendija que le conducirá hasta la presidencia de la formación en Euskadi. Alonso, que ha mantenido unas tensas relaciones con Quiroga, le sucederá en el cargo sin abandonar sus responsabilidades al frente de la cartera sanitaria y sin ser parlamentario en la Cámara vasca.

El PP vasco ha resuelto en un tiempo récord la crisis abierta con la sonada dimisión de Quiroga. Al día siguiente de que esta anunciara que dejaba la presidencia y ponía fin a su carrera política, los principales responsables del partido lograron ayer pactar el relevo. Alfonso Alonso será el nuevo líder de los populares tras el nombramiento que hoy por la tarde hará oficial, salvo sorpresas, la junta directiva regional. Su candidatura fue consensuada en una reunión entre los presidentes de las tres ejecutivas territoriales —Alonso (Álava), Antón Damborenea (Bizkaia) y Borja Sémper (Gipuzkoa)— en una reunión que celebraron en la sede del Parlamento vasco, en Vitoria, a la que también asistió la número dos del partido, Nerea Llanos.

Alonso se presentó en la Cámara autonómica acompañado por el exalcalde de Vitoria, Javier Maroto, y del anterior diputado general de Álava, Javier de Andrés, en una imagen de aparente unidad y fuerza al mismo tiempo del núcleo duro del sector alavés. La víspera habían cenado en un restaurante vitoriano para acudir a la cita con una propuesta sin posibilidad de enmienda. En esa cena también estuvo presente Iñaki Oyarzábal, que ahora ejerce como secretario de Justicia, Derechos y Libertades del PP nacional, y fue la persona que Quiroga apartó de su equipo directivo para sustituirle por Llanos.

El nombre de Alonso hizo decaer otras opciones que partían con menos opciones de prosperar, como el de Llanos, que dijo estar dispuesta a asumir el cargo si se lo pedía el partido, o el de Sémper, aunque él mismo se borró de las quinielas.

El PP vasco abre una nueva etapa con Alonso al frente. En el tiempo que continúe como ministro de Sanidad hasta las elecciones generales del 20 de diciembre, compatibilizará ambas funciones. Llevará las riendas del partido desde la distancia del Ministerio, algo que ya realiza el titular de Industria, José Manuel Soria, presidente del PP de Canarias.

Alfonso Alonso (Vitoria, 1967), militante popular desde los 22 años y alcalde de Vitoria entre los años 1999 y 2007, dio el salto al Congreso como portavoz adjunto cuando su partido estaba en la oposición durante la presidencia del socialista Rodríguez Zapatero. Rajoy le nombró en 2011 portavoz del grupo popular en la Cámara baja, hasta que en diciembre de 2014 sucedió a Ana Mato en la cartera de Sanidad. De talante dialogante y amable en las formas, y considerado uno de los protegidos de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, ha destacado este tiempo por dar una imagen de centrismo en el partido.

Ese talante moderado, sin embargo, lo ha trufado con las disputas internas que ha mantenido con Quiroga desde su llegada a la dirección del PP vasco. Aceptó de mala gana que aquella prescindiera de Oyarzabal, uno de los pesos pesados del sector alavés presidido por Alonso. La guerra encubierta con Quiroga ha estallado cuando la ya expresidenta presentó una polémica propuesta de paz que fue duramente criticada por el ministro, con la exigencia de su retirada inmediata. Fue el empujón definitivo que hizo descabalgar a Quiroga.

Alonso, nada más anunciar que tomará el timón del PP vasco, hizo un llamamiento en sus filas a “trabajar, afianzar el proyecto y estar unidos”. Su reto principal, dijo, es lograr unos buenos resultados el 20-D para que Rajoy siga gobernando.

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