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Los inversores esperan a ver cómo se concreta el apoyo a la independencia

Las casas de análisis financiero se decantan por un escenario no rupturista en Cataluña antes de las elecciones generales

Esperar y ver. Los inversores quieren comprobar hasta donde llega el apoyo real a los independentistas en las elecciones de este domingo para valorar el alcance de las tensiones políticas. Pero nadie parece decantarse por un escenario rupturista. Mucho ruido, dicen, pero no una declaración de independencia unilateral. Al menos no antes de las elecciones generales previstas para final de año. A partir de ahí, tomarán posiciones.

Hay dinero que ganar en deuda catalana si tienes nervios de acero, advertían esta semana desde la gestora BlueBay. Una apuesta que a muchos fondos de inversión les salió bien en el caso de Grecia, que ofreció elevadas rentabilidades a quienes apostaron por que el país no saldría del euro, pero que exige ignorar el pánico en momentos de tensión como los que parece que se avecinan.

Desde mediados de julio, el bono a cinco años de Cataluña ha pasado de pagar una prima, un extra, respecto al bono similar de la deuda española de 120 puntos a 250 puntos, muy por encima de sus homólogos de Madrid, País Vasco o Comunidad Valenciana. “No creemos que ese diferencial refleje los fundamentos reales de la economía catalana”, sostienen los expertos de Oxford Economics. “Creemos que todo se explica por el riesgo político”, recalcan.

Un riesgo que se ha trasladado parcialmente a los activos españoles. “Las tensiones políticas explican que la prima de riesgo de la deuda española haya superado a la italiana en las últimas semanas”, explica Brian Lawson, analista de la consultora de riesgos IHS desde Londres. “Pero no se puede hablar de fuga de capitales, en absoluto”, insiste. La prima de riesgo española se situaba el viernes en los 139 puntos, frente a los 115 de la deuda italiana y un 8,3% más alto que la semana anterior.

Por mucho que sea “una situación sin precedentes”, “esperen mucho ruido pero no la secesión”, apuntaba en una nota Jean-Alexandre Vaglio, estratega de Axa, en una semana plagada de informes de las casas de análisis sobre las elecciones en Cataluña. Esos informes confían, mayoritariamente, en que una vez que se celebren las elecciones generales se abrirá una negociación con el próximo gobierno que derivará en un nuevo modelo de financiación para Cataluña y mayores competencias para la autonomía.

“El riesgo de una declaración unilateral de independencia aumenta, en nuestra opinión, si la lista a favor de la independencia obtiene una mayoría absoluta. Y si después, como resultado de las generales, hay un gobierno de Partido Popular y Ciudadanos en Madrid, menos proclives a priori a abrir una negociación y otorgar mayores poderes a Cataluña”, apunta Lawson. Mientras se cumple cada etapa, lo mejor es esperar y ver, dicen los expertos.

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