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elecciones catalanas 27-S

El polémico exalcalde García Albiol, posible sustituto

El presidente del PP de Tarragona, Alejandro Fernández, es la otra opción que baraja Rajoy

Uno de los problemas que se encontró Mariano Rajoy y por lo que se ha resistido hasta ahora a relevar a Alicia Sánchez-Camacho al frente del PP catalán es que no ha visto claro que las opciones que se le presentaban entre sus sustitutos mejoraran las perspectivas actuales. Camacho, de 49 años, lleva siete al frente del PP catalán, hasta ahora presumía de haber gobernado un partido complicado, en un territorio electoralmente más que hostil, y siempre con resultados ascendentes.

Rajoy, que en campaña visitó Tarragona, tuvo ocasión de asistir en persona a una vibrante y mitinera actuación del candidato a la alcaldía de esa capital, diputado nacional y presidente provincial del PP, Alejandro Fernández (39). El presidente le elogió mucho por su dinamismo y por hacer frente a su vocación tardía en política en una circunscripción tan conflictiva. Tomó su matrícula. Fernández, además, no ha estado quieto esperando estos últimos meses ni en Madrid ni en Cataluña. Ha sondeado a sus amigos, colaboradores, dirigentes y ediles de otras agrupaciones y ha preguntado sobre sus posibilidades. Ha hablado del tema, incluso, con el otro candidato posible en la sombra, el exalcalde de Badalona, Xavier García Albiol (47), exjugador de baloncesto del Joventut, de 2,01 metros de altura, que se ha hecho conocido en toda España por sus duras políticas contra la inmigración cuando fue regidor.

García Albiol ganó de nuevo por segunda vez en las elecciones locales del 24-M, subió en votos, pero no revalidó su Gobierno por una alianza de izquierdas que le arrebató el bastón de mando. Desde entonces ha incrementado la acidez de sus críticas en las redes sociales, donde es muy activo.

Fernández y García Albiol aún no han entablado ninguna negociación sobre sus opciones conjuntas, porque el PP catalán no ha abierto ningún debate oficial interno sobre este asunto. De hecho, Sánchez-Camacho no ha comunicado sus intenciones ni sus planes a sus compañeros.