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Los partidos deben 205 millones e ingresan un 50% menos en donativos

Las aportaciones privadas sumaron 5,9 millones de euros en 2013, la mitad que en 2007 cuando no se habían prohibido las donaciones anónimas.

El Tribunal de Cuentas ha remitido ya a los partidos políticos un informe preliminar de sus estados contables correspondientes al ejercicio de 2013 para que hagan las alegaciones que consideren antes de la aprobación definitiva. El documento concluye que ninguna de las formaciones políticas con representación en las instituciones que han sido fiscalizadas tiene deudas con Hacienda o la Seguridad Social.

En la introducción de ese informe se dibuja el escenario financiero en el que se movieron los partidos en 2013, un año de crisis económica. Las subvenciones públicas de las distintas administraciones para el funcionamiento ordinario de las formaciones sumaron 196 millones de euros, una cifra muy inferior a la gastada sólo dos años antes (236 millones) cuando arrancaron las legislaturas en el Gobierno central y la mayoría de Ejecutivos autonómicos así como los mandatos en los más de 8.000 ayuntamientos de toda España.

Las reformas legislativas en la Ley de Financiación de Partidos Políticos (tres cambios desde 2007), la crisis económica y los escándalos de corrupción explican la curiosa evolución de ingresos y deudas en la historia de los partidos políticos de los seis últimos años.

El desplome de los donativos y las tres reformas legales. En 2007, cuando todavía seguía vigente en España la Ley de Financiación de Partidos Políticos aprobada 20 años antes, el Partido Popular declaró al Tribunal de Cuentas unos ingresos por donaciones de casi cinco millones de euros. La norma permitía entonces los donativos anónimos siempre que no superasen los 60.000 euros al año y siempre que no procedieran de empresas contratistas de la administración pública.

El mero hecho, legal, de que esos donativos pudieran ser anónimos, impedía que el Tribunal de Cuentas pudiera conocer su procedencia y, por tanto, saber si respetaban o no la Ley. El PP ingresó por ese concepto en 2007 casi cinco millones de euros, la mitad de lo que facturaba entonces por las cuotas de sus afiliados (10 millones de euros). Era, con mucha diferencia, la formación política que más rendimiento le sacaba a las donaciones privadas y anónimas, casi el triple que el PSOE (1,8 millones de euros) pese a que entonces estaba en el Gobierno central.

La investigación del caso Bárcenas ha puesto al descubierto una práctica anómala en el PP: recibía donativos ilegales de contratistas públicos y por más de 60.000 euros al año, pero los troceaba en cantidades menores y los hacía pasar por anónimos antes de ingresarlos en una cuenta bancaria creada al efecto.

En sólo seis años y con tres reformas de la Ley de Financiación de Partidos, la formación conservadora ha pasado de ingresar en 2007 casi cinco millones de euros en donaciones a sólo 400.000 euros en 2013. Los cambios en la Ley de Financiación de Partidos Políticos y las causas abiertas por corrupción han reducido en más de un 90% los ingresos del PP procedentes de particulares.

La evolución de los ingresos del PSOE por donaciones privados puede dar lugar a interpretaciones erróneas, según sus dirigentes. Durante los años que siguieron a la reforma legal de 2007, que impedía los donativos anónimos, el PSOE reflejó en sus cuentas ingresos de entre 2,5 y 3 millones de euros, muy superiores a los que declaraba el PP en esos ejercicios.

Los dirigentes socialistas explican que en el capítulo de donaciones incluyeron una especie de impuesto que cobraban a todos sus cargos públicos equivalente a un porcentaje del salario que recibían de las instituciones en las que trabajaban.

Eso hizo que la cantidad reflejada en la casilla de los donativos registrará una medida de ingresos de tres millones de euros al año, lo que situaba al PSOE en el primer puesto de esa categoría. Por primera vez en 2014 han diferenciado en sus cuentas entre donativos de particulares y el impuesto que pagan sus cargos públicos. Las cantidades que ingresaron el resto de partidos por donativos son simbólicas e insignificantes.

Deudas millonarias. Los partidos políticos gastaron en los últimos años menos de lo que ingresaron. En 2011, cuando comenzó la presente legislatura, las formaciones políticas declararon al Tribunal de Cuentas unas deudas con los bancos de 270 millones de euros. Al final del ejercicio de 2013, según los datos que han remitido al órgano fiscalizador, los partidos reconocían una deuda de 205 millones.

Los problemas de las formaciones políticas con los bancos crecen en años electorales y disminuyen en periodos sin convocatorias a urnas. La Ley de Financiación de Partidos Políticos también ha complicado el pago de la deuda. La polémica generada por las condonaciones de deuda de determinados bancos a algunos partidos políticos provocó una reforma legal en 2012 donde se limitaba la posibilidad de perdón a 100.000 euros. En 2015, el Gobierno promovió un nuevo cambio normativo que prohibía a los bancos cualquier condonación de deuda a los partidos políticos.

El PSOE es la formación que más deuda acumula con los bancos en los últimos años. Aunque en 2007 su morosidad era equivalente a la del PP (59 millones de euros), sólo seis años después el PP declaró al Tribunal de Cuentas unas deudas con los bancos de 40 millones mientras que el PSOE admitía unos números rojos de 64,5 millones.

Esta situación se explica por los pésimos resultados electorales de los socialistas en las elecciones municipales, autonómicas y generales de 2011. Esos bajos registros le ocasionaron un roto en sus arcas con una reducción sustancial de las subvencines públicas.

En el lado contrario se situaría el PP, una formación que hace tan sólo dos años registraba unas deudas con los bancos de 77,9 millones de euros y a finales de 2013 declaraba tan sólo 40,5 millones, casi la mitad. En 2011, el PP consiguió sus mejores resultados de la historia y atesoró un poder inmenso en ayuntamientos (gobernaba en más de 3.000 municipios), comunidades autónomas y el Gobierno central.

Financiación pública versus financiación privada. Los partidos políticos recibieron en 2013 más de 216 millones de euros (196 para gastos de funcionamiento y 20 como subvenciones electorales) e ingresaron por cuotas de sus afiliados y donativos de particulares 70 millones de euros. En conjunto, la financiación privada de los partidos supuso apenas un 24% del total del dinero del que dispusieron.

En algunos casos, como ocurre con el PP, de los 98 millones de euros que declaró por ingresos al Tribunal de Cuentas, sólo 18 millones de euros —menos del 20%— procedían de financiación privada: cuotas de afiliados y donaciones.

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