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Madrid y Caracas acuerdan retomar el diálogo y evitar desplantes

El viceministro venezolano de Exteriores recibe al secretario de Estado español para Iberoamérica

 La arriesgada escala en Caracas del secretario de Estado de Cooperación y para Iberoamérica, Jesús Gracia, ha culminado con éxito. A pesar del desplante de la jefa de la diplomacia venezolana, Delcy Rodríguez, quien la semana pasada dijo que la visita del alto cargo español no había sido acordada ni estaba en la agenda de su ministerio, Gracia fue recibido por su homólogo venezolano, lo que en sí mismo ya constituye un gesto de deshielo.

La conversación de Gracia con el viceministro de Relaciones Exteriores para Europa, Calixto Ortega, fue “muy positiva”, según fuentes diplomáticas, aunque no dejaran de reprocharse las actitudes que cada gobierno ha mantenido en los últimos tiempos respecto al otro. Ambos acordaron “retomar los cauces de comunicación” para abordar de forma discreta las diferencias,  evitando hacerlo hacerlo, como hasta ahora, a través de foros como twitter o exabruptos públicos.

Pese a que la visita se presentó como una mera escala técnica, al regreso de una gira por Jamaica y Trinidad y Tobago, Gracia tuvo tiempo en 24 horas para entrevistarse también con Jesús Torrealba, secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática, que agrupa a las principales fuerzas de la oposición, y reunirse con responsables de empresas españolas y con el cónsul general en Caracas.

La visita de Gracia se produce dos semanas después de la que hizo el expresidente Felipe González, a quien las autoridades venezolanas impidieron actuar como asesor de la defensa de los líderes opositores encarcelados Leopoldo López y Antonio Ledezma, pero con un panorama más despejado, después de que el régimen pusiera por fin fecha (6 de diciembre) a las próximas elecciones y de que López abandonara su huelga de hambre. La presencia de observadores internacionales fue una los asuntos abordados por Gracia y Ortega: el primero insistió en que Caracas considere la oferta de apoyo de la UE para que las elecciones sean ”inclusivas y transparentes”, mientras que el segundo subrayó la limpieza de su sistema electoral y recordó que la ley venezolana impide observadores internacionales,