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El líder del PSOE gallego defiende la “honorabilidad” del diputado díscolo

"No dudo en absoluto de la honorabilidad de Martínez", afirma Besteiro tras perder la Diputación de Lugo por su voto en blanco

Presenciar en directo, en un lugar privilegiado del salón de plenos, cómo uno de sus colaboradores en los últimos años le entregaba la Diputación de Lugo al PP negándose a votar al candidato del PSOE a presidirla no ha dejado al líder de los socialistas gallegos seco de buenas palabras para su diputado díscolo. En una entrevista en la emisora autonómica Radio Galega, José Ramón Gómez Besteiro ha alabado esta mañana el “gran trabajo” de Manuel Martínez como responsable de Obras y portavoz parlamentario en la institución provincial que él presidía y lo más duro que ha dicho sobre su comportamiento es que se trata de "un hecho grave de desviación en el sentido del voto dictado por el PSOE". “No dudo en absoluto de la honorabilidad de un compañero como Manuel Martínez”, ha repetido un par de veces.

Quien pretende ser el candidato del PSOE a la presidencia de la Xunta en 2016 no se arrepiente tampoco de haberlo apoyado inicialmente como presidente de la Diputación y rechaza que su liderazgo se vea mermado por este golpe. “La política es así. Se toman decisiones, unas pueden ser acertadas y otras no”, ha dicho Besteiro, molesto con “la gente que tiene una capacidad innata para predecir el pasado” y confiado en "reconducir" la "difícil situación" y recuperar el poder perdido. Para ello, y después de que Martínez se haya negado a dejar el escaño, a Besteiro solo le queda la opción de tender puentes con quien desobedeció sus órdenes.

Pese a la tibieza pública de Besteiro, el voto en blanco del diputado Martínez el pasado miércoles es el sonoro colofón a semanas de intrigas políticas en el PSOE de Lugo. Desde que el secretario general de los socialistas gallegos anunció que dejaría la Diputación lucense para centrarse en la carrera hacia la presidencia de la Xunta, parecía hecho que Lara Méndez, su número dos en esta entidad, sería su sucesora. Sin embargo, la forzada dimisión del histórico alcalde de Lugo Xosé López Orozco, vetado por los socios del PSOE en el gobierno local por su imputación por cohecho, lo trastocó todo. Uno de los hombres más cercanos a Besteiro, Juan Carlos González Santín, secretario provincial del partido y diputado autonómico, se negó a sustituir a Orozco y se postuló a presidente de la Diputación, por lo que Méndez ocupó el puesto de alcaldesa en contra de lo planeado por la cúpula socialista.

¿Quién se quedaría pues con la presidencia de la Diputación de Lugo? Además de Santín se ofreció como candidato el ahora diputado rebelde Manuel Martínez que, según críticos a Besteiro, fue el apoyado por los concejales más próximos al líder socialista en la asamblea del partido judicial en la que se decidió el candidato a encabezar el organismo provincial. Manuel Martínez, el regidor de Becerreá entonces ya imputado por malversación en relación con una obra de la Diputación, salió de aquella asamblea bendecido como aspirante a encabezar el tercer bipartito provincial con el BNG.

Poco tardaron los nacionalistas en anunciar lo previsible: que no votarían por un presidente de la Diputación imputado. Su postura no cambió pese a que Besteiro esperó hasta poco antes del pleno de investidura del pasado miércoles para comunicar a Martínez que claudicaba y que su sucesor en el principal despacho del organismo provincial sería Darío Campos, alcalde de A Pontenova. "No me parece una jugada digna que una hora antes o dos horas antes de la toma de posesión se cambie una propuesta que tenía el apoyo de todo el mundo", protestó Martínez el jueves en una rueda de prensa celebrada en la sede del PSOE de Lugo. En el entorno del líder del PSOE gallego insisten en que Besteiro nunca imaginó que Martínez llegaría a entregarle el gobierno provincial de Lugo a la popular Elena Candia, alcaldesa de Mondoñedo. Otros sectores del partido consideran que, tras ser apartado, el alcalde tenía indignación acumulada suficiente para temerse lo peor. En 2007 Martínez ya se había postulado como presidente de la Diputación de Lugo, pero finalmente fue Besteiro quien alzó el bastón de mando y puso fin a 24 años de poder del histórico barón popular Francisco Cacharro Pardo.

Esta mañana el secretario general de los socialistas gallegos insistía en que aún es posible “reconducir” la situación y formar un “gobierno progresista” pese a que Martínez ya ha advertido que no piensa dejar su escaño. Y sobre el hecho de que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, cuestione su liderazgo tras el rocambolesco episodio de la Diputación de Lugo, Besteiro ha emplazado al presidente de la Xunta a “preocuparse de lo que tiene que preocuparse”, de Galicia y del PP, que tampoco está “para echar cohetes” tras el varapalo del 24-M. “Del PSOE ya nos ocuparemos otros”, ha zanjado.