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La infanta intenta ‘in extremis’ no sentarse en el banquillo

La defensa quiere evitar que sea juzgada con la única acusación de Manos Limpias

La infanta Cristina llega a su casa en Ginebra. Ampliar foto
La infanta Cristina llega a su casa en Ginebra.

La Infanta Cristina de Borbón se sentará en el banquillo de los acusados en el juicio del Caso Nóos, imputada por dos delitos fiscales, en el plano de supuesta cooperadora necesaria. Así lo decidió la Audiencia de Palma al dar la razón, parcialmente, al juez instructor José Castro. Pero la defensa de la hermana del Rey no ceja en su empeño para evitar que sea juzgada con la única acusación del sindicato Manos Limpias. Es decir, pretenden que la imputada quede liberada con un pronunciamiento previo de los magistrados sobre la supuesta falta de legitimidad para ejercer la acción penal por fraude fiscal de Manos Limpias y que permanezca en la sala de vistas durante todo el juicio.

Los abogados Miquel Roca, Jesús Silva y Jaume Riutord, en un escrito "reflexivo" de seis folios, presentado este jueves ante la Audiencia cuestionan, apelando a distintas sentencias, la legitimación de esta acción popular y quieren que el tribunal resuelva el caso en una vista preliminar, ya previsto por el magistrado presidente Juan Pedro Yllanes, la ponente Samantha Romero y la magistrada Nora Moyá. El criterio establecido de fragmentar la vista con una sesión prólogo, para las impugnaciones del Caso Nóos, lo marcó el nuevo presidente de la Audiencia de Palma, Diego Gómez-Reino, partidario de dirimir posibles dudas de constitucionalidad o causa de nulidad posterior.

Los defensores de la infanta, aseguran que sería una "paradoja" que la acusada permanezca durante toda la vista -varios meses- en la sala del juicio si la acusación no es viable, jurídicamente, si no ha lugar a una eventual condena. Resaltan, además, una segunda "paradoja", que Manos Limpias actúe durante toda la vista contra Cristina de Borbón si finalmente se señala que no está acreditada para ello y que solo en la sentencia final se resuelva.

Cristina de Borbón ha rechazado durante el último año y medio cualquier irregularidad. Sus abogados refutan desde el primer momento todos los indicios esgrimidos por el juez José Castro. Ahora recalcan, otra vez, la inviabilidad de mantener a una persona imputada por fraude fiscal sin que la acusación particular (Hacienda y la Abogacía del Estado) actúen contra ella, que no se expresen como parte perjudicada. El Fiscal Anticorrupción tampoco considera delictiva la actuación de la esposa de Iñaki Urdangarín.

La vista oral que se celebrará en el plazo de un año en la Audiencia de Palma, tendrá dos tramos. La fragmentación en dos partes la detalló a EL PAIS el magistrado Diego Gómez-Reino, coautor jurídico de la imputación de la infanta, confirmó la existencia de los indicios de delitos fiscales pero levantó la imputación de la hermana del Rey por supuesto blanqueo de capitales. Este magistrado no forma parte de la sala que juzgará el Caso Nóos.

La pauta del juicio la definirá, junto a la sala, la magistrada Samantha Romero. La ponente analizará la prueba y el sumario completo y, con la sala, decidirá entre los cientos de testigos reclamados por las partes cuáles son de relieve, imprescindibles para garantizar los derechos de defensa.

La defensa argumenta supuestas cuestiones de inconstitucional, vulneración de derechos o improcedencia de que una sola acusación privada pueda llevar a una persona ante un tribunal.