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España incumple el límite europeo de contaminación por amoníaco

Es uno de los 10 Estados miembros que ha rebasado al menos uno de sus 'techos' de emisiones que marca Bruselas en 2013

Emisión de gases industriales en la bahía de Algeciras en 2006.
Emisión de gases industriales en la bahía de Algeciras en 2006. EL PAÍS

España rebasó en 2013 uno de los límites de emisiones contaminantes que tiene asignados en la legislación comunitaria, el de amoníaco. Por cuarto año consecutivo, España y otros cinco países miembros de la Unión Europa superan los llamados techos de emisión que Bruselas fija para este contaminante que procede principalmente de la agricultura.

En cambio, España se ha quedado por debajo por primera vez del límite asignado de óxidos de nitrógeno, que llevaba incumpliendo desde 2010 junto con otra decena de Estados miembros. La Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA, en sus siglas en inglés) publica hoy los últimos datos sobre el cumplimiento de la legislación europea sobre emisiones de contaminantes y señala que hay 10 países que exceden al menos uno de sus límites.

La directiva europea de techos nacionales de emisión estableció el año 2010 como el primero en el que se debían cumplir unos límites fijados de cuatro contaminantes muy nocivos que provocan no solo problemas de salud pública (enfermedades respiratorias, por ejemplo) sino también medioambientales, como la acidificación del suelo y daños a la vegetación. Los contaminantes de los que los Estados miembros no podían rebasar unos máximos son dióxido de azufre, compuestos orgánicos volátiles (COV), amoníaco y óxidos de nitrógeno.

Estos últimos, que proceden en gran medida del tráfico pero también de la industria, han sido los que generan más incumplimientos. En 2011 fueron siete los países que excedieron su techo, los mismos que en 2012. Entre ellos estaba España. Sin embargo, en 2013 ya son solo seis porque España por fin cumple. Los Estados miembros incumplidores se enfrentan a sanciones si vulneran continuadamente los límites establecidos, según prevé la directiva. 

La agricultura es el sector responsable de cerca del 95% de las emisiones de amoniaco en Europa, según datos de la Comisión Europea. La principal fuente emisora es el uso de fertilizantes nitrogenados en los suelos agrícolas, como la urea y los estiércoles. El amoniaco emitido a la atmósfera causa problemas medioambientales como la acidificación del suelo y la eutrofización (el crecimiento de demasiada materia orgánica en el agua por exceso de nutrientes), y es capaz de viajar decenas de kilómetros. España es el tercer productor agrícola de la Unión Europa.

Varios estudios, entre ellos uno liderado por investigadores españoles, han tratado en los últimos años de diseñar estrategias que permitan reducir las emisiones de amoníaco en la agricultura. Un trabajo reciente de la Universidad Politécnica de Madrid estudió cómo las emisiones de amoníaco asociadas a la fertilización de cultivos podrían reducirse hasta en un 82% con un impacto mínimo sobre la producción.