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Ciudadanos inicia su oposición a Díaz con el caso de la mina de Aznalcóllar

El PSOE afirma que afronta la legislatura "con la línea abierta al diálogo"

Juan Marín y Susana Diaz, en el pleno del debate de investidura. Ampliar foto
Juan Marín y Susana Díaz, en el pleno del debate de investidura.

Ciudadanos empezará de inmediato a ejercer la labor de oposición. El voto favorable de este jueves a la investidura de Susana Díaz como presidenta de la Junta, no implicará una reducción en las exigencias del grupo que le presta su apoyo. El líder de esta formación, Juan Marín, anunció que, entre las primeras medidas, será sumarse a las iniciativas parlamentarias de comparecencias sobre la adjudicación de la mina de Aznalcóllar, paralizada tras la investigación judicial de la misma, y reclamar el expediente completo para su análisis.

Marín no descartó tampoco solicitar las comisiones de investigación que consideren oportunas sobre casos de supuesta corrupción y explicó que eso no impide ejercer una oposición “seria, leal y dialogante”.

El dirigente del partido de Albert Rivera en Andalucía, que cuenta con nueve diputados, explicó que, una vez constituida la comisión de seguimiento del acuerdo de investidura, se establecerán los calendarios de las medidas de aplicación inmediata, las que implican cambios legislativos, como la pérdida del aforamiento, y las que suponen también actuaciones de ámbito nacional.

Marín señaló que la voluntad es que la legislatura dure cuatro años y que dependerá de la capacidad de diálogo del PSOE. Descartó que vayan a cambiar de actitud ante la convocatoria de elecciones generales en noviembre –“Andalucía no será nunca moneda de cambio”, afirmó- y defendió que antepondrán los intereses generales a los de partido, sin plantearse si eso supondrá coste electoral.

En términos parecidos se ha pronunciado el portavoz parlamentario, Mario Jiménez. “Esperamos que, tras un arranque que no ha gustado a los ciudadanos, los partidos de la oposición sepan entender el mensaje y que no se pueden primar los intereses de partido”.

Jiménez también defendió que el PSOE parte en esta legislatura con una actitud de mantener “la línea abierta al diálogo”. “Es la manera de hacer las cosas, de sanar la democracia, y además estamos obligados”.

El responsable socialista afirmó que no consideran roto ningún puente, pese al fracaso de la negociación con Podemos.

La dirigente de este partido, Teresa Rodríguez, también anunció una oposición una “legal, constructiva y vigilante”, luchando contra la corrupción (también se sumarán a las peticiones sobre Aznalcóllar) y por los intereses de los ciudadanos “que llevan siete años pasando fatigas”. En este sentido, no descartó que su formación pueda alcanzar acuerdos parlamentarios con los socialistas y promover iniciativas que echan en falta en el acuerdo con Ciudadanos y relacionadas con la educación pública, energías renovables y cooperativas. Solo se mostró cauta ante el PSOE por la distancia generada en estos meses. Si tras el discurso de investidura de Díaz consideró que le gustaba la música y la letra, pero quería ver cómo se ejecutaba la partitura, ahora advierte que “hay mucha diferencia entre la música, la letra y la ejecución”.

El coordinador de IU, Antonio Maíllo fue crítico con la nueva legislatura y consideró que el pacto con Ciudadanos demuestra que Díaz está “más cómoda” con la derecha. “Está claro que las empresas del IBEX 35 han hecho una apuesta porque PP y PSOE se recuperen y que la pérdida de votos de ambos sea compensada con un instrumento del que están encantados. Ciudadanos es el instrumento del bipartidismo político y de los grandes empresarios que han encontrado la panacea para la restauración de ese modelo político bajo la apariencia de nuevas formas electorales”, afirmó.

La secretaria general del PP, Dolores López, también criticó el acuerdo que ha desbloqueado la formación de Gobierno y afirmó que, “más que favorecer cambio político, impide cambio de políticas”. En su opinión, durante estos casi tres meses desde los comicios autonómicos, se ha asistido a "la interpretación de un sainete, de una gran pantomima por parte de Díaz, y se ha demostrado que fue un grave error adelantar las elecciones".

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