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Zerolo, 1960-2015

Raras veces la vida nos depara el privilegio de tropezar con personas como Pedro Zerolo

Muy raras veces la vida nos depara el privilegio de tropezar con personas como Pedro González Zerolo, que se inventó a sí mismo saliendo de todos los armarios con el coraje que lo caracterizó. Canario como tantos nacidos en la octava isla venezolana, hijo del deslumbrante pintor Pedro González, alcalde socialista que fue de La Laguna, muchos le admirábamos ya por su perfil activista y comprometido antes de hacernos amigos.

Le admiramos mucho más cuando le vimos enfrentarse a la enfermedad y a la muerte. Pedro fue, sobre todo, un combatiente infatigable. Abogado, “socialista, laico, ateo, republicano, homosexual…”, como él mismo se definía. Compañero en la Ejecutiva socialista, concejal de Madrid, presidente regional del partido en la Comunidad, líder y referente en movimientos sociales, y “en la calle”.

No olvidaremos su lección sobre la fuerza del amor, que casi todo lo puede. Por su familia, por su padre, sus hermanas y su hermano. Y por su marido, Jesús. La ternura que impregnaba cada empeño llenó nuestros trabajos comunes con su “socialismo afectivo” que nos invitaba a quererle.

Y luego, sus batallas, dialécticas, políticas y sociales, en las que nos interpelaba con su incisivo “¿y?”… Lúcido, afilado, ingenioso, con infinita chispa y sentido del humor: risa, energía y valor. Su pasional quijotismo en la Conferencia Política de 2011 en la defensa de un PSOE laico en el que las “creencias” no estuvieran vinculadas a ningún credo religioso le incorporó por derecho a la “admirable hilera” de las personalidades de las que habló Fernando de los Ríos. Hasta el último suspiro, grande, entrañable, amigo. Cuánto te echaremos de menos.

Juan Fernando López Aguilar fue ministro de Justicia de 2004 a 2007