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Iglesias asume que la relación entre el PSOE y Podemos “ha cambiado”

El líder de la formación asegura que no entrarán en Gobiernos autonómicos socialistas

Pablo Igleisas, este jueves en Madrid.

Pablo Iglesias asume que la relación entre el PSOE y Podemos puede entrar en las próximas semanas en una nueva fase. El secretario general del nuevo partido observa en la formación de Pedro Sánchez "gestos reveladores de que la relación ha cambiado". Así lo ha manifestado este jueves en una comparecencia en la sede de la organización, donde ha valorado los resultados de las elecciones autonómicas y municipales del 24-M. Iglesias ha aludido a las declaraciones de Emiliano García Page, quien considera que el programa de Podemos "es asumible", y ha mantenido que este tipo de gestos demuestra un giro de los socialistas en un mapa poselectoral en el que este partido necesitará su apoyo para gobernar en comunidades como Castilla-La Mancha, Extremadura o Asturias.

A pesar de ello, el secretario general de Podemos ha asegurado que su formación no entrará en Ejecutivos autonómicos del PSOE, salvo quizá en Aragón, donde el exeurodiputado Pablo Echenique elevó sus exigencias a responsabilidades de Gobierno, puesto que ambas formaciones quedaron prácticamente empatadas en votos. Iglesias también ha asegurado que quienes han cambiado han sido los socialistas, citando el caso de Pedro Sánchez, que está dispuesto a abrir un debate sobre regeneración, y la presidenta en funciones de la Junta de la Andalucía, Susana Díaz, que aceptó la renuncia de los expresidentes andaluces Manuel Chaves y José Antonio Griñán. "Es evidente que sí, ahora Pedro Sánchez me llama y antes no me llamaba", ha contestado Iglesias al ser preguntado por un "giro" de los socialistas. No obstante, reiteró su rechazo a que expresidentes socialistas se sienten en consejo de administración, en referencia a Felipe González. 

No hay nada cerrado, pero las dos formaciones son conscientes de que empieza una nueva etapa en la que las descalificaciones más de fondo pasarán a mejor vida. Si hay entendimiento, el PSOE no podrá tildar a Podemos de fuerza política “populista” ni de estar “fuera de la realidad”; ni los de Pablo Iglesias, calificar a los socialistas de pertenecer a “la casta”. Ahora, se definirán por los programas aunque quedará claro, por ambas partes, que no habrá coaliciones de Gobierno, si bien el PSOE debe atender con mucha atención las propuestas de Podemos. Y, en la doble dirección, como, por ejemplo, en el Ayuntamiento de Madrid. La lista impulsada por el partido de Iglesias y Ganemos en la capital, encabezada por la jueza Manuela Carmena, necesita el apoyo de los concejales socialistas a cuyo frente se encuentra Antonio Miguel Carmona.

En este contexto, tras la conversación que el miércoles mantuvieron Iglesias y Sánchez, en la que compartieron las premisas necesarias para entablar el diálogo, los dos líderes buscarán la semana que viene un entendimiento para facilitar Gobiernos del PSOE y expulsar al PP de las instituciones, objetivo primordial de Podemos.

Para los barones del PSOE es imprescindible el respaldo de Podemos para gobernar en Castilla-La Mancha, Extremadura o Asturias. En Aragón, el escenario es más complejo. En la Comunidad Valenciana, los socialistas consideran incuestionable que Ximo Puig sea el presidente, al tiempo que Compromís se sitúa en la misma posición. En Baleares la fragmentación hace más complicado el panorama. No habrá problema, sin embargo, en Extremadura, donde la lista más votada con diferencia ha sido la de Guillermo Fernández Vara, aunque tiene que recibir el apoyo de Podemos o Ciudadanos.

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