Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Aguirre en el país de los sóviets

La popular propone, en solo tres días, cuatro Gobiernos distintos para el Ayuntamiento

Aguirre y Aznar, en un acto de campaña.

La campaña de Esperanza Aguirre ha resultado prolífica. En su intento de alcanzar el Gobierno del Ayuntamiento de la capital, la candidata del PP se ha recorrido las calles, ha plantado sofás en las avenidas, ha acudido a los platós de la televisión, ha cantado, ha bailado... "He hecho de guía a una pareja de holandeses en el bus turístico de Madrid". Y ha enumerado ante el electorado los ejes que rigen su propuesta: "Defendemos la libertad, la vida, la propiedad, el imperio de la Ley y los valores del mundo clásico y cristiano". En resumen, durante la carrera hacia el 24-M, la líder popular rara vez ha rehuido un micrófono; dejando así un reguero de aseveraciones controvertidas, que le han llevado a proponer en apenas tres días cuatro opciones distintas de gobierno para el Consistorio.

Gobernar junto a "los bolivarianos"

Hace apenas unos días, Aguirre mantenía que "en las elecciones solo hay dos opciones: la liberal del PP y la amalgama informe de comunistas, bolivarianos y socialistas". Además, según explicaba la candidata popular, "cuando el PSOE entra por la puerta, el empleo salta por la ventana" y este partido, según ella, "es un elemento de inestabilidad que no sabemos qué defiende en los asuntos esenciales españoles". Eso lo decía en campaña, antes de ofrecerse este lunes al PSOE para acceder al Gobierno de la capital porque su programa tiene "muchos puntos en común" con el socialista.

Una opción que propuso al candidato de la tercera fuerza política —al que este martes se ha referido como "profesor Carmona"— porque, insistió, debía evitar "que Madrid tenga una alcaldesa que quiera utilizar la alcaldía como trampolín para romper el sistema democrático y occidental". Aunque, tras la negativa del PSOE a esa iniciativa, tampoco ve ahora con malos ojos formar parte de un Gobierno de concentración donde esté Manuela Carmena, siempre y cuando la cabeza de lista de Ahora Madrid deje de lado "las propuestas de constituir sóviets en los distritos". Es decir, en tres días ha pasado de afirmar que en la ciudad debe regir "la lista más votada" (el PP), a proponer que lo haga el PSOE, a decir que también apoyaría a Ciudadanos para la alcaldía, y a apostar por un Gobierno de concentración.


Los "abertzales" de Ahora Madrid

Los mensajes de la presidenta regional del PP han tenido un objetivo claro en las dos últimas semanas: Manuela Carmena. La candidata popular ha acusado a la número uno de Ahora Madrid de incluir "abertzales" en su lista; de atentar contra "la libertad, la vida y la propiedad"; de apoyar opciones políticas que, de ganar, supondrían el fin de la democracia en España: "Votaremos como en Cuba". E, incluso, Aguirre ha acusado a su oponente de liberar etarras. "A un etarra que al día siguiente dijo que no se arrepentía de sus atentados [...] Pienso que tendría que dedicarse un poquito más a las víctimas del terrorismo", afirmó durante el debate que mantuvieron en Telemadrid, un día antes de que Carmena revelase que había estado amenazada por ETA.


"Confieso no haberme leído su programa"

Aguirre acudió a los comicios del domingo sin un programa detallado de Gobierno. La número uno del PP aspiraba a dirigir el Ayuntamiento con la guía de un folio con diez puntos genéricos. Pese a ello, en pleno debate con Carmena, le echó en cara lo siguiente: "Usted da muchos abrazos, es muy buena, pero no hemos visto su programa". Una afirmación que, de manera implícita, ha matizado este martes: "Yo confieso no habérmelo leído. Pero la señora Villacís, que se lo ha leído, me ha dicho que, en algunas cosas, le producía verdadera preocupación".


¿Por qué "está permitido vivir en la calle"? 

Aguirre ya empezó la carrera hacia la alcaldía cambiando de opinión. La candidata del PP prometió hace un mes "estudiar a fondo" por qué "está permitido vivir en la calle". "Antes venía el Samur Social, ofrecía a las personas que quieren dormir en la calle ir al albergue, y si estas personas no querían ir al albergue, el Samur Social las llevaba, las hacía no sé exactamente qué, supongo que una valoración sanitaria o lo que fuera, y después de eso se limpiaba toda esa zona", aseguró en plena campaña, frente a la posición que defendió en 2011, cuando Gallardón propuso una medida similar. Entonces dijo: "No soy amiga de privar a nadie de sus derechos".

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información