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“UPyD es radicalismo político”

Lleonart, nuevo diputado en sustitución de Cantó, defiende la autonomía ante Ciudadanos

Julio Lleonart, durante la entrevista. Ampliar foto
Julio Lleonart, durante la entrevista.

Julio Lleonart (Valencia, 1979) no le regalaría a Felipe VI la serie Juego de Tronos, como ha hecho Pablo Iglesias, líder de Podemos. No. Lleonart, que sustituye al dimitido Toni Cantó como diputado de UPyD en el Congreso, elegiría “el idealismo” de The Newsroom y se presentaría a regalarlo con pajarita, pendiente en la oreja y barba de hipster. Así se las gasta el responsable de estrategia en redes sociales del partido de Rosa Díez, que llega a la alta política justo cuando su partido está embarcado en la mayor crisis desde su nacimiento, en 2007.

“Me afilié a UPyD en 2007 y Ciudadanos ya existía”, contesta Lleonart cuando se le pregunta si apuesta por la autonomía de su partido, igual que Díez, o por el acercamiento a la formación que preside Albert Rivera, igual que Cantó. “UPyD es necesario. Está transformando la sociedad poco a poco. No tengo pensamiento de irme a ningún otro partido”, subraya sobre el trasvase de afiliados y candidatos de UPyD a Ciudadanos. “Este es un partido con una idea de regeneración y cierto radicalismo político, de cambiar las cosas, que nace para un cambio, y que en su propia definición dice que cuando lo consiga se disolverá porque lo único que busca es transformar la sociedad para mejor. Eso es algo que no le veía a Ciudadanos en su momento”, sigue sobre la formación, que desde que no logró ni un diputado en Andalucía ha nombrado gestoras en cuatro comunidades autónomas y ha convocado un Congreso Extraordinario para decidir su futuro después de los comicios municipales y autonómicos del 24 de mayo. “Soy un tío de hechos. Llevo con orgullo todo el trabajo que hemos hecho”.

Lleonart llega al Congreso por un camino lleno de curvas. Primero dimitió Cantó. Después, el número dos de la formación en la lista de Valencia, al que le correspondía el puesto, dejó que pasara su turno porque no podía compatibilizar el cargo con su trabajo como funcionario. Finalmente, llegó la hora de Lleonart, que no sale de su asombro. En un visto y no visto ha pasado a ser algo más que un diputado. Es la bisagra del grupo de cinco de UPyD, donde los críticos Irene Lozano, Álvaro Anchuelo y Toni Cantó habrían podido imponer su mayoría, de haberlo querido, para apartar a Díez de la portavocía. “No veo disensiones a ese nivel, dentro del grupo parlamentario van todos a una”, dice.

El nuevo diputado es un amante de los cómics y las series televisivas. Se machaca tres veces a la semana en el gimnasio para matar el estrés. Experto en el uso de las redes sociales como altavoz de los partidos, critica el estilo de PSOE, PP e IU (“No terminan de entender cómo funcionan y para qué sirven”) y siente “cierta envidia” por el de Podemos (“Me gusta su estilo desenfadado. Aportan aire fresco, irreverencia”). Lleonart tiene hasta el verano para decidir si en el Congreso Extraordinario del partido apoyará a la lista de la dirección o a la de los opositores, que encabezará Lozano. Por ahora, marca distancias con el diputado al que sustituye, Cantó, que dejó su acta y la candidatura de UPyD a presidir la Generalitat valenciana después de que el Consejo Político no apoyara su propuesta de acercamiento a Ciudadanos. “Toni está en una forma de pensar legítima, pero no es la mía”, explica. “Este es el partido al que me afilié, sigue defendiendo esas ideas y es en el que quiero seguir”.

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