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El PSOE buscará el equilibrio entre los candidatos y la defensa de las siglas

Los cabeza de lista socialistas no tomarán el modelo de Díaz para la campaña

Anabel Díez
Díaz, Fernández, Fernández-Vara e Iceta el 28 de marzo.
Díaz, Fernández, Fernández-Vara e Iceta el 28 de marzo.ULY MARTÍN

Los candidatos del PSOE a las presidencias autonómicas tendrán manos libres para organizar sus campañas para las elecciones del próximo 24 de mayo. Nadie como ellos y sus federaciones saben cuál es la realidad de cada región y cómo mejor llegar a los ciudadanos. Pero en la mayoría, según el chequeo realizado por EL PAÍS, habrá equilibrio entre la exhibición del candidato regional y de las siglas; porque la marca “ha dejado de caer”. Además, hay coincidencia en que la presencia del secretario general, Pedro Sánchez, es favorable a sus candidaturas.

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La campaña de Susana Díaz a la presidencia de Andalucía, centrada exclusivamente en ella, no será una referencia completa para el resto de los candidatos; pero tampoco lo será la campaña de los socialistas de hace cuatro años. En 2011, los aspirantes a las presidencias regionales y a los Ayuntamientos tenían como adversarios, además de a los otros partidos, a sus propias siglas y, sobre todo, al Gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero. Todo esto restaba y así continuó hasta las elecciones europeas del pasado mes de mayo. Ahora, la campaña autonómica, y en menor medida la municipal se celebra en un contexto político de cierta recuperación de las siglas y de reconocimiento a algunos de los candidatos.

Si la victoria de Díaz en Andalucía ha sido la primera alegría de los socialistas en cuatro años, ahora tratarán de conservar “la otra joya”, la presidencia del Gobierno de Asturias que ostenta Javier Fernández, aspirante a revalidarse en el Gobierno. La campaña de éste será muy personal, aunque en su entorno recalcan que “es el secretario general de los socialistas asturianos; todo el mundo lo sabe y jamás ocultaría las siglas del partido”.

Esta situación se produce también en Extremadura, donde el candidato, Guillermo Fernández-Vara, expresidente de la región, tendrá gran protagonismo, pero sin olvidar al partido. “La historia de la Extremadura de los últimos 30 años va de la mano del PSOE, por lo que se equilibrará candidato y partido”, señala Fernández-Vara. Precisa, además, su máximo interés por que Pedro Sánchez esté en la campaña extremeña. “El secretario general es un valor que nos aporta y suma”, asegura Vara.

Agenda internacional

Pedro Sánchez se reunirá el martes 7 de abril con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en Nueva York. El político tratará el pacto suscrito con el Gobierno español contra el terrorismo yihadista, el impacto de la crisis económica en el aumento de las desigualdades en España y Europa y la lucha contra el cambio climático.

El líder socialista explicará al secretario general de Naciones Unidas la especial implicación de España contra el terrorismo yihadista al haber sufrido un atentado con esa marca macabra en 2004 que mató a 190 y dejó más de un millar de heridos. Además, la situación geográfica de España hace que terroristas yihadistas se instalen en el país como puerta de entrada y de salida para reclutar y cometer atentados.

Sánchez ha mantenido muy viva su agenda internacional desde que fue elegido en julio. Hasta ahora ha mantenido reuniones frecuentes en Bruselas. También ha viajado a Estados Unidos y Latinoamérica. Su agenda empieza a llenarse ya con compromisos internacionales para después de mayo.

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A los dos anteriores hay que añadir a Emiliano García-Page, candidato a la presidencia de Castilla-La Mancha, como otro de los aspirantes de personalidad política muy acusada y conocido al máximo por los ciudadanos de su región. “La marca PSOE ha dejado de caer y subirá sobre la base del esfuerzo de sus candidatos”. Esta reflexión del entorno de García-Page se complementa con el recordatorio de que el PSOE “está implantado en el 95% de los territorios y tiene buenos candidatos”. En Castilla-La Mancha los socialistas saben mucho de seguir caminos distintos al de la marca nacional. La tradición electoral les viene marcada por sus victorias autonómicas y sus derrotas en las generales. Será una campaña muy “regionalizada” y directa contra el Gobierno de María Dolores de Cospedal.

En este grupo de candidatos conocidos se sitúa también el valenciano Ximo Puig, que desarrollará una campaña personal y de partido, con su impronta y la de las siglas, para intentar, tras 20 años de fracasos del PSOE en la región, colocarse en situación de formar una mayoría.

Tampoco necesita presentación Ángel Gabilondo. Madrid y Valencia son para el PSOE las plazas más deseadas, de la misma manera que su posible pérdida produce pesadillas en el PP. En Madrid, no hay duda de que la campaña será muy personal en torno al catedrático, sin carné del partido, Ángel Gabilondo; una apuesta de Pedro Sánchez acogida con calidez por la mayoría de los militantes madrileños.

No es esta la situación de los candidatos del resto de las comunidades en las que se celebrarán elecciones el 24 de mayo; la mayoría son candidatos por primera vez. En sus campañas primará la crítica al Gobierno del PP, la llamada al voto útil y al “cambio tranquilo” frente a Podemos, y la oferta de que un PSOE “renovado” volverá a traer cohesión y justicia social; como hicieron en los ochenta y primeros noventa.

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Sobre la firma

Anabel Díez
Es informadora política y parlamentaria en EL PAÍS desde hace tres décadas, con un paso previo en Radio El País. Es premio Carandell y Josefina Carabias a la cronista parlamentaria que otorgan el Senado y el Congreso, respectivamente. Es presidenta de Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP).

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