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El caudal del Ebro comienza a descender en Zaragoza

El Gobierno prevé aprobar el próximo viernes un decreto legislativo con ayudas y medidas para paliar los efectos de la crecida

El desbordamiento del Ebro visto desde el aire. ATLAS

El Ayuntamiento de Zaragoza ha decretado la alerta naranja por la crecida del río Ebro. Es el nivel más alto de movilización, que el Consistorio puso en marcha ante el “baile de cifras” y la “inexactitud” sobre la hora de llegada de la punta que facilita la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), que llegó a las cuatro de la madrugada. La crecida del río ha llegado a la capital aragonesa con un caudal de 2.542 metros cúbicos por segundo y más de seis metros de altura, y a partir de ese momento ha comenzado a descender, ha confirmado el CHE.

En la capital aragonesa se movilizaron 130 efectivos de la Policía Local, toda la plantilla de Bomberos y la unidad medioambiental municipal. Ha habido desalojos en tres barrios rurales. En Alfocea, uno de ellos, la única vía de acceso está cortada y los vecinos deben entrar o salir por un camino de un campo militar de maniobras. El servicio de bomberos ha practicado unos 75 servicios de salvamento durante la noche del domingo al lunes.

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, Xavier de Pedro, ha defendido este mismo lunes en una entrevista a la Cadena SER la labor de la organización, que ha recibido críticas por no preveer las inundaciones en la ribera del Ebro. La Confederación ha planteado dos soluciones, que, según de Pedro, vienen reclamando desde hace años: dragar el río a su paso por los pueblos ribereños o ensanchar el cauce. El presidente ha advertido de que ambas opciones han caído en saco roto, porque la normativa medioambiental impide llevarlas a cabo.

La localidad de la Ribera Baja que más preocupa es Pina del Ebro, municipio de unos 1.600 habitantes a 30 kilómetros de Zaragoza, que, de momento, no tendrá que ser evacuado. El plan preventivo ya está preparado en caso de que al final fuera necesario. Mientras, los habitantes del municipio zaragozano de Pradilla del Ebro (con 584 personas, según el Instituto Nacional de Estadística) desalojados el sábado pudieron comenzar a volver a sus casas, según el Gobierno de Aragón. Y en la localidad de Boquiñeni, con 896 vecinos, se esperaba que el puente provisional que estaba instalando la Unidad Militar de Emergencias (UME) quedara finalizado ayer mismo.

Jorge Fernández Díaz sobrevuela la crecida del río Ebro. ampliar foto
Jorge Fernández Díaz sobrevuela la crecida del río Ebro. EFE

En las zonas afectadas de Navarra, Tudela (35.072 vecinos) y Buñuel (2.279), no pudieron comenzar ayer las labores de achique por el lento descenso del nivel de inundación, según informó el Gobierno foral.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha sobrevolado las zonas inundadas de Aragón y se reunirá con la presidenta regional, Luisa Fernanda Rudi. El Gobierno de Mariano Rajoy prevé aprobar el próximo viernes un decreto legislativo con ayudas y medidas para paliar los efectos de la crecida. "El objetivo prioritario es dar cobertura a los afectados", ha aclarado.

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