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El ‘lobby’ del ‘fracking’ rechaza que el precio del crudo afecte a sus proyectos

Shale Gas España cree que los primeros pozos exploratorios se abrirán el próximo año

Los ecologistas sostienen que la presión social ha frenado ya el interés del sector

Campo de petróleo que usa la técnica de fracking en Dakota (EE UU).
Campo de petróleo que usa la técnica de fracking en Dakota (EE UU).

La plataforma Shale Gas España desliga el avance de los proyectos de exploración previstos en el país que requieren de la técnica de fractura hidráulica o fracking de la brusca caída del precio del petróleo. David Alameda, director de esta organización en la que están presentes las principales compañías de hidrocarburos no convencionales con intereses en España, sostiene que los primeros pozos exploratorios empezarán a operar en 2016 "si los plazos se cumplen". Aunque reconoce que "serán muy pocos". Esta organización sitúa en la cuenca vasco-cantábrica, especialmente Castilla y León, los proyectos más avanzados. Uno de ellos es el que la multinacional BNK tramita en la provincia de Burgos.

Alameda no cree que el precio actual del petróleo pueda frenar los proyectos en España. Por un lado, apunta, la potencialidad de la técnica del fracking en España está ligada más al gas natural que al petróleo. "El precio del gas natural en Europa es tres veces mayor que en EE UU", añade. Afirma, además, que los precios podrían ser determinantes a la hora de comenzar la explotación de un yacimiento, pero no en la fase de investigación, que es el momento en el que está España. Una visión similar comparte el catedrático de Recursos Energéticos de la Universidad de Barcelona Mario Marzo, quien reconoce que en la "fase exploratoria" los precios no son tan determinantes.

En España existen varias decenas de licencias de investigación para gas no convencional. Pero ninguna empresa tiene aún el permiso ambiental para acometer un pozo exploratorio en el que se emplee esta controvertida técnica, que consiste en inyectar a gran presión agua y químicos para romper la roca que alberga los hidrocarburos. Una vez que se den estos permisos —los otorgan las autonomías o el Estado si el yacimiento afecta a más de una comunidad— será cuando se puedan acometer las perforaciones.

Francisco Ramos, ingeniero técnico industrial y miembro de Ecologistas en Acción, también considera que los bajos precios del petróleo de ahora no impedirán que las empresas continúen con las investigaciones para conocer las reservas de gas. Sin embargo, Ramos afirma que el interés del sector por emplear esta técnica en España cayó antes incluso del descenso de los precios. En su opinión, la "presión social" ejercida en una "fase previa" —cuando aún no se tramitaban los permisos para abrir los pozos— ha conseguido alejar el interés de estas compañías.

Para romper la oposición a esta técnica, el Ministerio de Industria está tramitando una reforma de la Ley del Sector de los Hidrocarburos que contempla incentivos para las comunidades autónomas, municipios y propietarios de los terrenos. Shale Gas España sostiene que, sin estos cambios, los Ayuntamientos ya pueden recibir entre 300.000 y 600.000 euros por pozo a través de impuestos locales y tasas.