Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rajoy viaja a Grecia para apoyar a Samarás y asume los riesgos

El presidente intenta frenar a Syriza, que tiene previsto dar un mitin con Podemos en enero

Rajoy (centro), junto a Samarás y Cameron en la marcha francesa. Ampliar foto
Rajoy (centro), junto a Samarás y Cameron en la marcha francesa. EFE

Mariano Rajoy ha hecho un movimiento por sorpresa que vinculará las situaciones políticas de Grecia y España mucho más que hasta ahora. El presidente del Gobierno ha organizado, a última hora, un viaje sorpresa a Atenas para respaldar al primer ministro conservador griego, Andonis Samarás, en las elecciones anticipadas del 25 de enero, en las que el partido de izquierdas Syriza parte como favorito en los sondeos.

La Moncloa trata de dar normalidad a este encuentro, que se producirá este miércoles, aunque Rajoy llegó la noche del martes, y lo enmarca en la relación bilateral entre ambos países y la buena sintonía personal entre ambos mandatarios. De hecho, no se trata de un mitin ni un viaje de partido, sino de un encuentro oficial entre los dos gobiernos. Sin embargo, es evidente el contenido político del viaje, puesto que se produce en plena campaña electoral y con el declarado interés de Samarás, que fue quien pidió la visita, de buscar apoyo internacional.

Rajoy no había viajado a Grecia desde que está en La Moncloa ni Samarás le había visitado en España, lo que muestra aún más claramente por qué se produce ahora. De hecho, el presidente español, como su antecesor José Luis Rodríguez Zapatero, siempre había buscado separar la imagen de España de la de Grecia con el lema que ambos repetían “España no es Grecia”.

Ahora Rajoy ha dado un giro de 180 grados y asume el riesgo de que si Samarás pierde se instale la idea de que a él puede pasarle lo mismo dentro de un año. En realidad el proceso en Grecia empezó antes y Syriza lleva ya varios años creciendo y estuvo cerca de ganar en las últimas elecciones, hace dos años.

Podemos sí está especialmente interesado en vincular su proceso al de Grecia y Pablo Iglesias ha organizado un mitin en Atenas con Alexis Tsipras, líder de Syriza, el 22 de enero. La Moncloa cree que la victoria de Tsipras podría ser perjudicial para Podemos por sus consecuencias económicas y la inestabilidad que va a generar, pero a Rajoy le interesa mucho más que gane su socio Samarás y por eso ha decidido hacer este viaje que incluso en el PP admiten que tiene riesgos importantes.

Las situaciones económicas son diferentes, pero ambos países han sufrido una enorme crisis y son los líderes del paro en Europa, con Grecia en el 27% y España en el 23%. Rajoy quiere ahora utilizar los buenos datos de crecimiento en España –los de Grecia son incluso superiores este año- para ayudar a Samarás con la idea de que si aguantan un poco los griegos saldrán de la crisis.

Aunque Rajoy niegue la posibilidad de contagio griego, en La Moncloa se sigue con atención la evolución de Syriza

"Los números van mejor pero la gente no lo nota, sigue muy mal. Muchos quieren un cambio", se escucha nada más empezar una conversación en Atenas, en la que Merkel y la necesaria renegociación con la UE están siempre muy presentes. Las similitudes con España también centran la conversación con los periodistas e incluso se bromea con que se va a pasar de "Merkozy" a "Tsipresias", por Tsipras e Iglesias.

La cita se cerró en el último momento. Rajoy y Samarás coincidieron en la manifestación en París contra el terrorismo —la organización les colocó juntos— y el griego le pidió ayuda al español, que ha decidido acudir a este país en un momento muy delicado.

El Gobierno sigue muy de cerca la situación griega por sus comparaciones con España. Rajoy ya dijo el miércoles pasado en Andorra que no teme un "contagio político" entre Grecia y España porque cada país tiene su realidad. Y lanzó un claro apoyo a Samarás porque, dijo, ha hecho reformas difíciles pero necesarias. La defensa de la política de austeridad por parte de Rajoy parece así definitiva.

La cita se cerró en el último momento. Rajoy y Samarás coincidieron en la marcha en París contra el terrorismo

Aunque Rajoy niegue la posibilidad de contagio griego, en La Moncloa se sigue con atención la evolución de Syriza por sus similitudes —y diferencias— con Podemos. El Gobierno español cree que Samarás aún puede ganar porque las encuestas no dan una diferencia insalvable, y Rajoy arriesga su imagen para apoyarlo. A Samarás le interesa tener todos los apoyos internacionales posibles. Rajoy cree, y así se lo ha dicho a sus ministros, que Podemos no logrará la misma fuerza que Syriza porque el PSOE tiene más resistencia que el Pasok, que con su hundimiento ha dejado paso al partido de Tsipras.

Ya en la última campaña, hace dos años, el Partido Popular Europeo se volcó y Angela Merkel hizo campaña con Samarás, a pesar de que su partido, Nueva Democracia, era el que gobernaba en los años en que Grecia engañó a Bruselas escondiendo sus cifras reales de déficit público. Ese engaño hizo que ganara el Pasok por mayoría absoluta pero después la crisis y la mala gestión se lo llevaron por delante. Esta vez la imagen de la alemana no parece un gran aval en Grecia pero tal vez sí la de Rajoy, o al menos eso ha debido pensar Samarás. El Gobierno español explica el viaje, que será polémico y tiene riesgo de efecto espejo si Samarás pierde, como una ayuda a un socio del PPE que la reclama. Aunque nadie niega que la imagen de Rajoy va a quedar así muy vinculada al resultado electoral griego, que marcará el arranque del año político en toda Europa.

Fe de errores

En una primera versión de esta pieza se aseguró que la celebración del mitin en Atenas estaba prevista para el 22 de mayo. Lo correcto es el 22 de enero.

Más información