Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El juez Castro no admite el recurso de la Infanta para evitar el juicio

La hermana del Rey había impugnado el auto de apertura de la vista oral

La infanta Cristina, en 2013.
La infanta Cristina, en 2013. REUTERS

El juez José Castro ha rechazado este viernes el recurso de apelación formulado por los abogados de la infanta Cristina en un auto de 17 páginas en el que replica y critica los argumentos de la defensa y también los comentarios que "incansablemente" ha divulgado a la prensa y en conferencias el letrado Miquel Roca. El defensor de la hermana del Rey le atribuyó "excesos" y "corruptelas" al magistrado, a quien acusó de situar a Cristina de Borbón en una posición "insólita".

Castro sostiene que su auto de apertura de juicio oral es de "inmediata firmeza" y señala que la defensa le invita a incurrir en "fraude de ley", resolviendo o apelando desde un mundo "onírico" o que "no responde a la verdad" del proceso o la jurisprudencia.

Sobre la necesidad de que el juez debía pronunciarse y aplicar la doctrina Botín para exculpar a la Infanta, el instructor afirma que la defensa articula situaciones que "que no responden a la verdad con la esperanza de que siempre habrá alguien que la asuma sin comprobarla". Y añade: "La técnica es tan antigua como el ser humano". Los abogados no reclamaron un pronunciamiento del juez sobre la dicha doctrina ("no hay ni rastro", dice), sino la exclusión, el sobreseimiento, del caso para la Infanta.

El magistrado rechaza "mezquinas intenciones" y que "falte a la verdad". Rebate directamente lo que Miquel Roca dijo en Palma, que en España no haya presunción de inocencia y señala que "no es cometido de los jueces imponer lo que se llama pena de banquillo ni evitarla si con ello hacen dejación de sus funciones".

Roca le reprochó al juez en su recurso que someta a Cristina de Borbón a la "perniciosa pena" de banquillo con "inigualables efectos a nivel nacional".

El juez del caso Nóos dice que "la magnitud de una aflicción" nunca fue su objetivo, pero rebate a Roca y resalta que "si de facto se produce en otros ámbitos de inigualable manera, puede que sea proporcional al nivel de ejemplaridad exigible a la persona afectada" (por la Infanta).

En la pugna dialéctica Castro-Roca, el instructor rechaza las repetidas alusiones a su "pobreza argumental" o que se nutre de artículos periodísticos o de votos particulares, sino de acreditados teóricos y magistrados. Ve sorprendente que la acusación parta de quien "casi cada día participa en extensas declaraciones a los medios, sus escritos son, total o parcialmente, publicados antes de que este juzgado los provea y aborda en conferencias la presunción de inocencia de su defendida".

Castro insiste en que el auto de apertura de juicio es irrecurrible y que la defensa se opuso a "determinados pronunciamientos" porque considera que incurre en "excesos" porque incluye "una materia que debe ser objeto de una resolución previa: la de la legitimación procesal para solicitar la apertura de juicio oral".

La infanta Cristina deberá afrontar, antes del 30 de enero, el depósito de una fianza civil de 2,7 millones

El juez observa que la falta de legitimidad de la acusación popular que alegó Roca para pedir que no se abriera juicio contra ella "se convirtió en un argumento tan indiscutiblemente asociado a la apertura de juicio oral" que el juez "estaba obligado a abordarlo".

"Se desconoce de qué exceso resolutivo, inoportuno y caprichoso estaríamos hablando". El juez asegura que no efectuó ningún pronunciamiento sobre legitimación de la acusación popular "en soledad" de acusar sino "una argumentación". Ve "chocante" que "ese alegado" desbordamiento, lo esgrima con "mayor vehemencia" quien lo habría propiciado al solicitar el sobreseimiento de las actuaciones contra la infanta cuando todavía no se conocían ni siquiera los escritos de acusación.

Castro no entra en la legitimidad de Manos Limpias. Señala que si entrara estaría "tornando en recurrible" el auto de apertura y si no lo hace incurriría "en incongruencia omisiva" por lo que "se tomara la dirección que se tomara no habría burladero en el que hallar cobijo".

El juez niega que el tema requería "resolución judicial previa e independiente" y critica que los abogados de la infanta repitan "para ver si acaba convirtiéndose en verdad" que habían solicitado un pronunciamiento previo sobre esa cuestión, algo que "no es cierto".

Más información