Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

“Pongo la mano en el fuego por ese conductor”

Los familiares y compañeros aseguran que está destrozado psicológicamente

El número de heridos graves ingresados en la UCI se reduce a cuatro

Los familiares, amigos y compañeros de Norberto Guirao aseguran que este hombre de 54 años está hundido, destrozado psicológicamente. Por eso, añaden, el conductor del autobús que cayó por un terraplén el sábado en Cieza (Murcia), accidente en el que murieron 14 personas, se ha refugiado en su círculo más íntimo y ha optado por alejarse de la calle desde que quedara en libertad el lunes tras declarar en los juzgados. Imputado por homicidio imprudente y lesiones, ha mantenido desde un primer momento que aquella fatídica noche le fallaron los frenos.

Esa misma versión le contó el copiloto a Gabriel Fernández, familiar de dos de los supervivientes, tan solo unos minutos después de la tragedia: “En pleno caos me encontré al segundo conductor, Gines Martínez, y me contó que iba dormido cuando le despertó su compañero gritando que no podía controlar el vehículo, que le fallaban los frenos”. También lo aseguró Martínez, de 48 años, al periódico La Verdad, donde defendió a Norberto. Otros conductores de autobús de Caravaca de la Cruz, el municipio murciano de poco más de 26.000 habitantes donde vive el imputado, también le respaldan. “Cuando me enteré que era él quien conducía, no me lo podía creer. Pero después, cuando escuché que a ese coche ya le habían fallado los frenos, me lo expliqué todo. Yo pongo la mano en el fuego por él”, asegura uno de ellos, en la estación de autobuses de la localidad.

A apenas cinco minutos a pie de allí, vive Norberto con su mujer, Encarna Romera. Residen en el 1ºA de un modesto edificio de dos plantas, situado en la calle Juan de Robles Corbalán, a las afueras del pueblo. En el telefonillo puede leerse el nombre de pila y la inicial del primer apellido del conductor accidentado, que también regenta un taxi en régimen de autónomo.

A las 20.30 horas de la noche, una voz masculina responde al otro lado de su interfono. Pero no se identifica. El telefonillo vuelve a sonar en casa de Guirao, pero ya nadie contesta.

“Está hecho polvo”, sentencia Antonia Álvarez, una amiga suya, antes de describirlo como un hombre “impecable y modélico”. Unas horas después, en una llamada telefónica a un programa de TVE, Concepción, la hermana del conductor sentenció: “Él está fatal, está en tratamiento psicológico. Todos en la familia estamos muy mal, pero él peor que nadie. Siente mucho lo que ha pasado. Mi hermano sabe muy bien ya lo que pasó y lo declaró. Yo lo creo”.

Otros dos heridos graves dejan la UCI

El número de heridos graves ingresados en la UCI se ha reducido a cuatro en las últimas 24 horas, después de que dos personas abandonaran esta unidad. Otras dos ya lo hicieron el día anterior. Según ha informado este miércoles la Consejería de Sanidad de Murcia, permanecen en Cuidados Intensivos un hombre de 45 años con neumotórax, y tres mujeres de entre 43 a 54 años —una de ellas con fracturas maxilofaciales, otra internada hasta la tarde del martes en reanimación, y una tercera que aún permanece en esta última área con politraumatismo—.

En total, 23 accidentados se encuentran todavía ingresados en hospitales de Murcia y de la vecina provincia de Albacete. Además de los cuatro que hay en la UCI, cinco heridos presentan una “situación clínica compleja” y otros 14 evolucionan favorablemente, según ha resaltado el Gobierno autonómico.