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La corrupción se suma al pesimismo económico y político

Para el CIS apenas cala la recuperación y se dispara el malestar por los escándalos

El barómetro del CIS es el retrato del malestar ciudadano que casi tres años de Gobierno del PP no han logrado mitigar. Se mantiene la percepción de la mala situación económica, varía ligeramente al alza la valoración negativa de la situación política y, sobre todo, sube espectacularmente la percepción de la corrupción como uno de los principales problemas de España.

Y eso que la encuesta se hizo bajo el impacto del estallido del caso de las tarjetas negras de Caja Madrid, pero antes de la semana negra de la corrupción que arrancó con la Operación Púnica. La legislatura se inició en diciembre de 2012 con un 91% de ciudadanos que veían mal o muy mal la situación económica y ahora ese porcentaje es del 82,2%.

Cuando Mariano Rajoy tomó posesión el 74,1% consideraba mala o muy mala la situación política y ahora esa impresión la tiene el 80,5%. La estabilidad que, según el PP, proporciona su mayoría absoluta ha empeorado la percepción ciudadana de la política. Es decir, con altibajos en tres años de legislatura ha bajado ligeramente la percepción negativa de la situación económica y ha subido la política, aunque ambos datos se mantienen por encima del 80%.

Y lo que ha cambiado, sobre todo, es que en octubre de 2011 solo un 9,2% apuntaba a la corrupción como el problema principal de España y ahora esa cifra llega al 42,3%. Es decir, a la crisis económica y política con la que Rajoy inició la legislatura, se ha sumado la crisis institucional que es la causa de que los ciudadanos manifiesten su impresión de que la corrupción afecta gravemente al país. En el momento en el que se suman todos esos factores, una gran parte de los ciudadanos ha encontrado refugio en Podemos. Al inicio de la legislatura eran IU y UPyD los que recogían una parte mínima de ese malestar y otra parte importante, siempre según la serie histórica del CIS, iba a la abstención. El partido de Pablo Iglesias ha logrado arrastrar a una porción importante de los que daban la espalda a las urnas.

Curiosamente, mientras que el 42,3% ve la corrupción como el problema de España, el porcentaje baja al 12,2% cuando se pregunta por los asuntos que afectan a los ciudadanos, lo que da idea de que no hay percepción de que los escándalos afectan directamente a cada uno.

En el inicio de la legislatura, el paro era el principal problema para el 81%; la cifra ha bajado solo al 76%

La percepción sobre la situación económica no está en su peor momento desde el inicio de la legislatura, ni tampoco en el mejor al que llegó el pasado mes de septiembre cuando bajó por primera y única vez del 80%, pero con escasas variaciones. Hace un año, en noviembre de 2013, el porcentaje de los que veían mal o muy mal la situación económica era ligeramente inferior a la de ahora, es decir, era algo más optimista. La lectura negativa para el Gobierno es que en el momento en el que vende la recuperación los ciudadanos no la perciben y eso es especialmente difícil para Rajoy, porque ha dirigido casi toda su gestión a la salida de la crisis económica. Ha apostado casi exclusivamente su futuro electoral a que los ciudadanos perciban la mejora con medidas como la reforma fiscal y no lo ha logrado.

En el inicio de la legislatura, el paro era el principal problema de España para el 81% y ahora esa cifra ha bajado solo al 76%, a pesar de los mensajes optimistas del Gobierno y, sobre todo, de las medidas de recorte y sacrificio de los últimos años.

Hace un año, ese porcentaje era del 77,4% y hace dos era del 77,9%, es decir, sin apenas variaciones. Esos datos se combinan también con los de valoración del actual Gobierno, que era visto de forma negativa por el 48,3% en su arranque en abril de 2012, subió el rechazo al 66% en enero de 2013, al 70,8% en enero de este año y ahora es del 68,9%. No hay amparo ciudadano para el Ejecutivo y su gestión. Sólo el 6% considera que la gestión del Gobierno está siendo buena o muy buena.

La valoración negativa de la situación política ha subido más de seis puntos desde el inicio de la legislatura y solo bajó del 80% entre los meses de marzo y septiembre de este año.

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