El pulso en Cataluña y las elecciones centran el nuevo curso político

Los resultados de las europeas y las municipales condicionan a PP y PSOE

La incertidumbre sobre el proceso soberanista en Cataluña y el horizonte electoral tensan el inicio del último curso político completo de la legislatura, que comienza mañana. El anterior se cerró con los resultados de las elecciones europeas y este terminará con las municipales y autonómicas del mes de mayo.

Por primera vez desde que Rajoy llegó a La Moncloa, este no será un curso exclusivamente económico. Los grandes partidos ya no se juegan solo la alternancia entre ellos al frente de Ayuntamientos y Comunidades, sino también su hegemonía y la posible confirmación del final de un ciclo abierto en 1978. El resultado de las europeas ha agitado el mapa político. La aparición de nuevas opciones, como Podemos, y el anuncio de otras, como Ganemos, ha forzado a PP y PSOE a modificar la agenda política prevista para los próximos meses.

La palabra clave es regeneración. El Gobierno ha cambiado el paso para iniciar en los próximos días conversaciones sobre un paquete en el que incluye una reforma de la ley electoral para los alcaldes que le beneficia, en contra de todos los demás partidos.

El calendario

Corrupción. El 2 de septiembre comparecerá Cristóbal Montoro en el Congreso para dar cuenta del caso Pujol. Es solo el primer paso de una sucesión de acontecimientos políticos y judiciales vinculados a la corrupción que marcarán todo el curso, como el caso Gürtel.

Congreso. El 8 de septiembre se celebrará el primer pleno, con el primer cara a cara Rajoy-Sánchez, mientras se negocian las medidas de regeneración democrática.

Diada. El 11 de septiembre los promotores de la consulta en Cataluña medirán sus fuerzas en la movilización ciudadana.

Consulta. El 9 de noviembre está previsto el referéndum en Cataluña, que con seguridad habrá frenado el Constitucional por el recurso del Gobierno.

Primarias. En octubre se celebrarán las primarias municipales y autonómicas en el PSOE, que revivirán la tensión interna.

Podemos. El 15 de noviembre la formación de Pablo Iglesias definirá su estructura. Mientras, Alberto Garzón (IU) liderará un intento de frente amplio de izquierdas.

Municipales y autonómicas. En mayo serán las elecciones que medirán si la crisis del bipartidismo es coyuntural. El PP se juega su condición de partido hegemónico.

Primarias abiertas. En junio el PSOE elegirá en primarias abiertas el candidato del partido a las generales de noviembre de 2015.

En realidad, la palabra regeneración es el burladero tras el que el PP se ha refugiado ya más veces en esta legislatura en momentos de adversidad política. En febrero de 2013, cuando arreció el caso Bárcenas, Rajoy anunció en el debate sobre el estado de la nación medidas de regeneración. Volvió a hacerlo en el pleno monográfico de agosto de 2013 en el que dio cuenta de sus relaciones con su extesorero. Ahora, de las medidas prometidas, solo está en vigor la Ley de Transparencia; otras normas están atascadas en el Congreso.

La intención del Ejecutivo es activarlas e ir más allá con otras medidas, como reducir al mínimo el número de aforados —rectificando su posición anterior, cuando rechazó en el Congreso iniciativas de UPyD en este sentido—. Los demás partidos presentarán las suyas. El PSOE, por ejemplo, defiende una ley de partidos con primarias obligatorias o la revisión del sistema de nombramientos para organismos constitucionales. Todo con un ojo en el resultado de las europeas y otro en las vitales municipales y autonómicas, previas a las generales de noviembre de 2015. La expectativa es ver la evolución de Podemos, sus posibilidades de pacto con otras opciones, su reválida en las urnas y sus opciones de poder en alguna institución. Por el momento, esta formación ya ha conseguido alterar el paso político de PP y PSOE. IU, UPyD, Podemos y otras formaciones pugnarán por la herencia del bipartidismo, si es que ha llegado su final.

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El calendario electoral condensa en poco tiempo la toma de decisiones, porque todas las medidas legales tendrán dificultades de salida para ser aprobadas por el solo hecho de su complicada tramitación parlamentaria. En esa situación están otras leyes estrella del Gobierno, como la introducción de la prisión permanente revisable en el Código Penal y la Ley del Poder Judicial, con sus medidas contra los jueces estrella, entre otras, que no terminan de llegar al BOE. La ley del aborto está pendiente solo de una decisión estratégica de Rajoy, nueve meses después de su primer paso por el Consejo de Ministros, un plazo desmesurado para una norma así y solo explicable por las dudas políticas del Gobierno. Todo el panorama político está, además, salpicado de noticias sobre casos de corrupción, como el de Pujol y el previsible cierre del sumario de Gürtel.

En el centro de esta vorágine estará Cataluña, con los planes de Artur Mas y la decisión automática del Tribunal Constitucional para frenar la consulta una vez que haya recurso del Gobierno.

Todo parece indicar que el presidente de la Generalitat no hará nada ilegal, pero se mantiene la incertidumbre por la presión de ERC y la posibilidad de que Mas busque en las urnas la salida política al conflicto. En todo caso, inestabilidad política asegurada.

Rajoy avanza en el inicio del curso hacia el récord de Gobierno longevo de la democracia. Solo ha cambiado a Miguel Arias Cañete, obligado por las elecciones europeas, y parece dispuesto a llegar hasta el final de la legislatura con el mismo equipo, aunque parezca gastado por el paso del tiempo.

El PSOE busca candidato a presidente

El PSOE tiene secretario general y ahora debe buscar líder. Los socialistas centrarán su agenda en la consolidación de Pedro Sánchez. El día 8 de septiembre debuta en el Congreso en un cara a cara con Rajoy y deberá equilibrar en toda su estrategia la confrontación para recuperar voto del fragmentado espectro de la izquierda que le ha dado la espalda y la búsqueda de la imagen de solvencia y partido de Gobierno y de Estado. Es decir, entre el pacto y la confrontación, como la que le ha brindado Rajoy con el anuncio de la reforma de la ley electoral para que en los Ayuntamientos gobierne el partido más votado. Deberá iniciar, además, contactos con otros grupos para decidir si pone en marcha el proceso de reforma constitucional, que nunca un partido ha abierto por su cuenta y del que el PP no quiere oír hablar. Las primarias de octubre, sobre todo para los Ayuntamientos, volverán a abrir en canal el partido. Un resultado aceptable en las urnas de mayo permitiría a Sánchez presentarse a las primarias abiertas de junio para elegir al candidato socialista a las generales. Se juega dar el salto a líder.

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