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Una ejecutiva con peso decisivo de los barones territoriales

Sánchez agranda la dirección para dar cabida a demandas territoriales y mantener la paridad

El presidente asturiano estará al frente de un Consejo para la Transición Industrial y Energética

Una ejecutiva con peso decisivo de los barones territoriales

La unidad y la integración requiere esfuerzos y contrapartidas. Esta es la justificación que ofrece el nuevo PSOE para explicar el altísimo número de miembros de la comisión ejecutiva federal que se ha pergeñado hasta la pasada madrugada. Iba a ser una dirección “pequeña” pero tiene 39 miembros y para dar cabida a todas las demandas, algunas de las secretarías fueron perdiendo sus tres nombres para quedarse en dos o en uno y cupiesen más personas hasta llegar a 38. 27 secretarías y hasta el resto vocales.

El peso de los territorios fue y sigue siendo un criterio determinante para formar las ejecutivas del PSOE, desde Felipe González hasta Pedro Sánchez. El paso de los tiempos sí se observa en la entrada de jóvenes con poca o ninguna experiencia de gestión, pero sí con valores bien por conocimiento o por dotes de liderazgo. Y también la entrada en igualdad de condiciones y de número de mujeres. La paridad es absoluta. Por último, aunque no es baladí, el secretario general, Pedro Sánchez, ha dejado para sí la elección de personas de su máxima confianza.

De los 38 miembros de la ejecutiva, su mano derecha va a ser el secretario de Organización y Acción Electoral, César Luena. La relación con la presidenta del PSOE, Micaela Navarro, se augura excelente por la personalidad de Navarro, caracterizada por su afán de acuerdo y tejer descosidos. La política federal se queda para el andaluz Antonio Pradas, mano derecha de la presidenta andaluza, Susana Díaz. También es elección directa de Sánchez Manuel de la Rocha Vázquez, para la cartera de Economía, así como la de Empleo, que queda en manos de Mari Luz Rodríguez. La secretaría de Igualdad para la valenciana Carmen Montón ha sido una elección muy querida por Sánchez, así como la de Reformas Democráticas para Ximo Puig, secretario general de los valencianos, y la de Acción Política y Ciudadanía para el vasco Patxi López.

Los territorios, sin embargo, empezaron a ejercer y a pedir sus derechos a partir del número 19, en el que se observa una entrada de personas no previstas al comienzo de este congreso. Nunca se había visto a los socialistas madrileños tan contentos. “Hemos metido cuatro” y, como también contaban al líder máximo, Pedro Sánchez, de Madrid, les salía cinco.

Pero más que alegría es lo que demuestran los socialistas andaluces, que se hacen con ocho puestos de la ejecutiva federal, entre ellos la presidenta, Micaela Navarro, y en paralelo y al frente de la comisión política federal, estará Susana Díaz. Precisamente el desplazamiento del presidente asturiano, Javier Fernández, ingeniero de Minas, destinado a ocupar este puesto hasta el viernes por la tarde, provocó la crisis de este congreso.

Al final se resolvió con la entrada en la ejecutiva de dos asturianas y la creación de un nuevo órgano, el Consejo para la Transición Industrial y Energética, que presidirá Fernández. Los barones territoriales salen muy bien parados porque la mayoría de ellos estará en la ejecutiva, en calidad de vocales, ya que casi todos ellos serán candidatos a las presidencias de sus respectivas comunidades autónomas. Es el caso del castellano-manchego Emiliano García Page, cuya federación ha incluido en la ejecutiva a otras dos personas. Todos lo exhibían como el triunfo de sus federaciones.