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El Monarca hereda un reino en crisis

La recuperación económica de España es lenta y la sociedad ha quedado empobrecida

Ciudadanos en la cola ante una oficina de empleo en Madrid.
Ciudadanos en la cola ante una oficina de empleo en Madrid.

Una de las imágenes más repetidas cada vez que se ha hecho balance de la vida del nuevo rey, es la de aquel joven príncipe Felipe desfilando como abanderado un 25 de julio en la inauguración de los Juegos Olímpicos de 1992. Era una buena alegoría para aquel momento: un heredero alto y apuesto, un equipo que iba a batir su récord en el medallero, una ciudad renovada que deslumbraba al mundo y un país que se colocaba en el mapa. Acto seguido se presentó una crisis abrupta, inesperada, pero nada parecido al panorama que el ahora Monarca se encuentra hoy: una lánguida salida de dos recesiones en la que uno de cada cuatro españoles no tiene una forma de ganarse la vida y sin una fuente de crecimiento clara alternativa al furor inmobiliario.

España arranca el siglo XXI compartiendo moneda con alemanes, holandeses, franceses… Y desde 1994 vive un crecimiento ininterrumpido medio del 3,5% durante 14 años, la tasa de titulación universitaria pasa del 24% al 33% entre 1996 y 2006, grandes empresas de servicios se privatizan y se colocan entre las primeras del mundo de sus sectores, los ricos españoles se cuelan en la lista de los millonarios de Forbes, el país vive un bum migratorio… Y el PIB por habitante llega a superar la media europea incluso en cinco puntos entre 2006 y 2007.

En 2004, cuando tuvo lugar otra de las imágenes archirrepetidas del hoy Felipe VI, la de su boda, España recibía los elogios de todo el mundo y se la reconocía como un milagro económico.

El milagro era un milagro de burbuja. Lo que ahora hace falta es volver a una tasa de crecimiento normal, pero esa tampoco es la de 12 años de bum hasta 2007”, apunta el economista Guillermo de la Dehesa, secretario de Estado de Comercio en los 80.

Tras el fin de fiesta de 2007 la burbuja española pinchó con virulencia y los grandes indicadores económicos empezaron a batir récords a la baja. El último parte negro muestra que España ha retrocedido 16 años en la convergencia europea, al nivel más bajo desde 1997. Y es de los países donde más ha crecido la desigualdad.

De la Dehesa destaca, no obstante, que el nuevo monarca se estrena “en un momento en el que la situación ha mejorado más de lo que se esperaba hace un año, y la buena noticia es que el sector privado está mejorando, se ve en la estadística de cada mes. El problema es el stock de deuda pública [casi en el 100% del PIB] y externa”, recalca.

Y aunque se ha empezado ya a crear empleo, el Rey se enfrenta también a una difícil salida de la crisis, en la que muchos españoles corren el riesgo de pasar de parados a jubilados, ya que más de 843.000 personas mayores de 50 años llevan más de un año en el desempleo, y de estas, más de 340.000 tienen más de 50 años y llevan más de dos años en esta situación. España tiene hoy una tasa de desempleo del 25%, con casi seis millones de parados.

“El gran problema es el paro, todo lo demás es menor, porque esta recuperación es demasiado lenta para crear empleo”, apunta Alfredo Pastor, exsecretario de Estado de Economía y profesor de IESE.

El Producto Interior Bruto (PIB), si se cumplen las previsiones del Gobierno, crecerá un 1,2% este año y un 1,8% el próximo. Y, sin embargo, faltan muchos años para recuperar lo perdido. España no recobrará el nivel de empleo previo a la crisis hasta 2025, según los cálculos del BBVA.

Los mercados encarnan el signo más incontestable de la recuperación: la Bolsa española sube con fuerza y los inversores exigen a la deuda pública la rentabilidad más baja en la etapa del euro, cuando hace dos años España estaba en el alero, a punto de necesitar el rescate y con un tercio del sector bancario intervenido. Pero hoy por hoy eso no ha llegado a los otros mercados, los de la fruta, la carne y el pescado, no ha llegado a la llamada economía real.

¿Qué yacimiento de empleo puede sustituir al ladrillo y todos sus servicios vinculados? Xavier Vives, profesor de IESE y doctor por la Universidad de Berkeley, en California, sintetiza el reto que debe afrontar el país. “Reformar el modelo económico para que España encuentre un modelo de crecimiento dentro de la zona euro, y eso significa invertir en capital humano e innovación”. El riesgo ahora es que la única salida que se encuentre al fin de una burbuja sea la creación de otra.

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