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Cospedal finiquita el tribunal de cuentas de Castilla-La Mancha

Los socialistas advierten de que la contabilidad autonómica no será revisada hasta 2015

Las cuentas de Castilla-La Mancha no será evaluadas hasta después de las elecciones de 2015, según denunció ayer el grupo socialista en las Cortes de Castilla-La Mancha. El Parlamento de la región que preside María Dolores de Cospedal aprobó ayer el dictamen sobre la proposición de ley de supresión de la Sindicatura de Cuentas, que fue apoyado únicamente por los 25 votos del PP contra los 23 de los socialistas.

La medida, según justificó el diputado del PP José Manuel Tortosa, pretende ahorrar 1,6 millones de euros y eliminar duplicidades. Según dijo, servirá para eliminar gastos excesivos y una “administración opaca, que exigía trámites innecesarios”.

Sin embargo, el Tribunal de Cuentas estatal, que extrae sus conclusiones por muestreo y que será el que asuma completamente el análisis de la contabilidad castellanomanchega, no ha incluido en su plan de fiscalización para 2014 el análisis de las cuentas de Castilla-La Mancha.

Contra la decisión del PP, que fue una promesa de De Cospedal durante el pasado debate sobre el estado de la región, el PSOE presentó nueve enmiendas parciales que fueron rechazadas por los populares. Una de ellas hacía referencia a la creación de una Oficina de Control Presupuestario.

‘Caso Bárcenas’

Por parte del PSOE, Delfina Carrasco descartó el argumento de la austeridad y sostuvo que el Gobierno de Cospedal “se ha cebado de tal manera con la austeridad que al final ha sido todo un austericidio". La socialista alegó además que “el único objetivo que tiene la supresión de la Sindicatura de Cuentas es que ningún órgano externo pueda controlar o auditar ningún ejercicio del Gobierno de Cospedal hasta después de las elecciones del año 2015”. La socialista calificó de “curioso” que la supresión del órgano de control de cuentas se apruebe en el tercer año de la legislatura y “en mitad del escándalo de la presunta financiación ilegal del PP de Castilla-La Mancha por las denuncias de Bárcenas en la Audiencia Nacional”, según expuso.

“Cospedal no quería que antes de las elecciones del año que viene la Sindicatura de Cuentas pudiera emitir un informe sobre el año 2012, en el que se pudiera contrastar cómo se ha despedido a más de 20.000 empleados públicos o cómo han afectado los recortes sociales en Sanidad, Educación o Dependencia”, añadió la socialista.