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El letargo europeo de Rajoy irrita al PSOE

Las grandes formaciones españolas optan por estrategias opuestas ante los comicios de mayo

La canciller alemana, Ángela Merkel (en primer plano), y Mariano Rajoy durante la reunión del Partido Popular Europeo en Dublín.
La canciller alemana, Ángela Merkel (en primer plano), y Mariano Rajoy durante la reunión del Partido Popular Europeo en Dublín. EFE

Faltan 69 días para las elecciones europeas más importantes de la historia de la Unión, en las que, por primera vez, el resultado de la votación determinará quién será el nuevo presidente del brazo ejecutivo europeo: la Comisión Europea. Mientras que Europa busca un líder, los dos grandes partidos españoles han optado por estrategias opuestas.

Al tiempo que Elena Valenciano, vicesecretaria del PSOE, abandera la precampaña socialista, desde hace un mes para recuperar a sus electores, con un fuerte sesgo ideológico: “Parar a la derecha europea, española y catalana”; el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se aletarga en la designación de la cabeza de la candidatura popular. Rajoy, que califica estos comicios de “preámbulo” de las siguientes elecciones nacionales, aún tiene de plazo un mes para decidirlo.

El 25 de mayo será la octava vez que se convoca a los ciudadanos de los Estados miembros a elegir su representación en la Cámara baja europea –para España será la séptima vez, después de su ingreso en la Unión en 1986-. Esta llamada tuvo su máxima acogida en los primeros comicios de 1979 con casi un 62% de participación. Desde entonces no ha hecho más que menguar, año tras año.

El nivel de participación española, que recoge el último barómetro preelectoral elaborado por Metroscopia el mes pasado, se situaría en torno al 46% frente al 44,9% registrado en los últimos comicios de 2009. Una previsión que haría cambiar la tendencia del aumento de la abstención desde 2000. La mayor asistencia a las urnas de los españoles fue en 1999 con un 63%, aunque en las citas anteriores la participación fue también mayor que en los comicios celebrados en el siglo XXI, con un 54,7% de participación en 1989, y un 59,1%, en 1994, según los datos del Parlamento Europeo.

En este sentido, Ramón Jáuregui, número dos en la lista socialista a las elecciones del 25 de mayo, ha criticado este lunes que el PP no haya decidido aún quién encabezará su candidatura. Entre otras razones para permitirse realizar esta "denuncia", ha esgrimido que la abstención de los votantes del PP en las citas electorales europeas llega hasta el 60%, según sus propias estimaciones.

Mientras tanto, también este lunes, los populares han arrancado la precampaña bajo el lema En la buena dirección. Lo han hecho no solo sin un candidato, sino con el autodescarte de los principales dirigentes de la formación.

La movilización que los partidos consigan de sus propios electores determinará, según el citado barómetro de Metroscopia, el resultado final en unas elecciones casi presidencialistas. El recientemente elegido candidato de los populares europeos, Jean-Claude Juncker, ha declarado en una entrevista al diario francés Le Monde: "El próximo presidente de la Comisión será o Schulz, o yo".

A pesar de que el cantar presidencialista de estas elecciones otorgará mayor relevancia al Parlamento, la Comisión Europea atrae a siete veces más seguidores en las redes sociales. Como las polillas acuden a la luz, 201.000 tuiteros siguen a la institución que acumula las mayores dosis de poder de la Unión, frente a los 27.800 seguidores que acumula el ágora del pueblo.