Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los buzos recuperan dos cuerpos más del interior del pesquero hundido en Asturias

La Guardia Civil y Salvamento continúan buscando a los dos pescadores aún desaparecidos

ATLAS

Dos de los cuatro marineros que permanecían desaparecidos tras el hundimiento, hace una semana, del pesquero gallego Santa Ana frente al cabo de Peñas, en Asturias, fueron recuperados hoy sin vida del interior del arrastrero por buzos de la Guardia Civil. Con estos dos cadáveres, son seis, de un total de nueve, los tripulantes fallecidos en el naufragio. Uno fue recuperado con vida una hora después de que zozobrase la embarcación. Los trabajos se centran ahora en la búsqueda de los dos ocupantes del barco que permanecen sin localizar.

Los dos cadáveres recuperados este lunes son los del asturiano Marcos del Agua Chacón, de 28 años, alumno en prácticas y estudiante de la Escuela Náutica de Gijón, y el del marinero indonesio Wasito.

Una trampa bajo el agua. Fuente: Salvamento Marítimo y elaboración propia. pulsa en la foto
Una trampa bajo el agua. Fuente: Salvamento Marítimo y elaboración propia.

Los equipos de rescate tratan de acelerar el registro del pesquero en busca de los aún desaparecidos (el mecánico gallego Manuel Tajes Sendón y el contramaestre portugués Víctor José Farinhas Braga) para aprovechar la bonanza del mar, que podría complicarse a partir del miércoles.

El Santa Ana está sumergido en posición vertical, con la popa encallada en el suelo marino, a escasos 900 metros del cabo de Peñas, tras colisionar en la madrugada del día 10 con el islote de Erbosa, en un tramo muy peligroso de la costa central asturiana por la existencia de arrecifes, peñas y escollos, fuertes corrientes marinas y una gran propensión a los embates del oleaje.

Un trabajo complicado

Por estas condiciones difíciles, varios de los 30 submarinistas de la Guardia Civil y de Salvamento Marino que participan en la operación sufrieron heridas, uno resultó herido de gravedad en una mano tras ser alcanzado por una plancha de acero en el interior del barco y otro tuvo que ser extraído del agua por riesgo de hipotermia tras rasgarse el traje de neopreno con los salientes rocosos cuando trabajaba a 30 metros de profundidad y a 11 grados bajo cero en la perforación de un boquete en el caso del arrastrero para abrir una vía directa de acceso a los camarotes de popa, donde se cree que permanecen los dos tripulantes aún sin localizar.

Los dos cadáveres recuperados hoy fueron localizados en esa zona del barco, lo que alienta la creencia de que ahí puedan aparecer sus dos compañeros. El acceso a esa área del arrastrero es difícil y arriesgado por la acumulación en la popa de enseres, mobiliario, equipos y cajas de pesca.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información