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Yolanda Barcina se resigna a dejar la presidencia del Gobierno navarro

Los partidos se preparan para acelerar el calendario y anticipar las elecciones

La presidenta del Gobierno de Navarra, Yolanda Barcina hace declaraciones antes del Pleno.
La presidenta del Gobierno de Navarra, Yolanda Barcina hace declaraciones antes del Pleno. EFE

El 31 de marzo es la fecha marcada en rojo en el calendario político navarro. Todos los pasos que los partidos van dando buscan dejar todo preparado para que ese día sea clave para el futuro inmediato de la presidenta navarra, Yolanda Barcina, y de esta convulsa octava legislatura. La normativa foral establece que no se pueden convocar elecciones anticipadas durante el último año de legislatura y el 31 de marzo es el último día en el que se puede firmar el decreto de disolución del Parlamento si no se quiere esperar al 26 de mayo de 2015, que es cuando culminaría obligatoriamente este mandato.

La tarde del pasado martes, la exdirectora de la Hacienda Tributaria de Navarra, Idoia Nieves, denunció importantes irregularidades con respecto a la labor de inspección en ese departamento de su jefa, la vicepresidenta y consejera de la Hacienda Foral, Lourdes Goicoechea. Desde entonces la política navarra ha vivido en estado de crispación creciente y la mayoría parlamentaria pretende atajarlo en unas elecciones anticipadas el 25 de mayo de este año, coincidiendo con las elecciones europeas.

Yolanda Barcina se resigna a dejar la presidencia del Gobierno navarro

La presidenta Yolanda Barcina (UPN) se resignó este jueves a que esa será la fecha de los comicios, pese a llevar negándose a disolver la cámara foral desde que en junio de 2012 expulsó al PSN de su gobierno y se quedó en minoría, con 19 de los 50 escaños. Barcina, no obstante, no será quien firme ese decreto de adelanto electoral, ya que ha optado por forzar la imagen de que sea el líder del PSN, Roberto Jiménez, quien asuma el coste, sobre todo si finalmente llega a la presidencia con el apoyo externo de Bildu tras una moción de censura.

Roberto Jiménez amenazó este miércoles con ese mecanismo parlamentario si la comisión de investigación que este jueves mismo creó el Parlamento navarro con el apoyo de todos los grupos, incluido UPN, concluye que son ciertas las denuncias realizadas por la exdirectora de la Hacienda Foral. Jiménez marcó un plazo de 15 días para el final de esas investigaciones, aunque será la mesa de esa comisión, que se constituirá el martes próximo, la que fije un calendario de sesiones que se antoja apretado.

Es previsible que la exdirectora Nieves sea el principal testigo, junto a la actual vicepresidenta económica, Lourdes Goicoechea, de esa comisión, pero también pasarán inspectores y miembros del departamento, que al menos necesitarán dos o tres días para ser citados. De terminar en el plazo de 15 días marcado por Jiménez, las conclusiones se votarían en un posible pleno extraordinario el 6 de marzo.

Denuncia ante el Supremo

La Asociación de Consumidores, Usuarios y Contribuyentes de Navarra Kontuz ha presentado en el registro del Tribunal Supremo una denuncia contra la vicepresidenta del Gobierno navarro, Lourdes Goicoechea.

En su escrito denuncia presuntos delitos de prevaricación, tráfico de influencias, filtración de datos, violación de secretos, actividades prohibidas a funcionarios públicos y abusos en el ejercicio de sus funciones", según han informado fuentes del propio tribunal.

Barcina, convencida de la inocencia de su vicepresidenta, no tiene intención alguna de dimitir, por lo que los socialistas deberán optar por la moción de censura, que se debatiría la tercera semana de marzo. El PSN anunció esa medida en solitario, evitando una imagen de coordinación con el resto de grupos, en especial con los 13 parlamentarios que suman Bildu y Aralar.

El líder del PSN se ha postulado como candidato, aunque su grupo no tiene los 10 parlamentarios necesarios para presentar esa iniciativa de remoción del Ejecutivo. Necesitaría uno más, que podría prestarle Izquierda Ezkerra, pero con el objetivo único de que se tramite la iniciativa y evitando cualquier imagen de estrategia común con el PSN.

El portavoz de Bildu, Maiorga Ramírez, invitó al PSN a consensuar los términos de esa moción de censura “para devolver la voz a la ciudadanía”. Miembros de la coalición abertzale tampoco descartaban presentarla antes de que lo haga el PSN para forzar la situación debido a la desconfianza que mantienen los dirigentes más veteranos que recuerdan cómo, en 2007, la dirección federal del PSOE desbarató el gobierno tripartito que habían consensuado con IU y Nafarroa Bai (Aralar, EA y PNV).

El previsible adelanto electoral y las circunstancias en el que llega también generan problemas en UPN. Barcina, que se daba como candidata segura a la reelección en 2015, queda ahora en cuestión. El presidente del Parlamento, Alberto Catalán, que perdió por estrecho margen el liderazgo de UPN contra Barcina en un congreso, rehúsa hablar de otros candidatos.

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