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Sánchez-Camacho pactó con Método 3 la eliminación de las pruebas del espionaje

El PP catalán aceptó a cambio enterrar su “información sensible” sobre la agencia

Alica Sanchez Camacho, en los juzgados de Barcelona tras declarar por las grabaciones entre ella y Maria Victoria Álvarez.

Alicia Sánchez-Camacho, presidenta del PP catalán, firmó un pacto confidencial en junio pasado con los dueños de la agencia de detectives Método 3 para que destruyeran cuantas pruebas tuvieran del presunto espionaje de su comida con Victoria Álvarez, la exnovia de Jordi Pujol Ferrusola, hijo del expresidente de la Generalitat, que ella misma había denunciado cuatro meses antes.

Camacho acordó en un documento secreto, al que ha tenido acceso EL PAÍS, destruir “el contenido de la grabación de audio en el restaurante de La Camarga [Barcelona]” y las pruebas de “que Método 3 [que grabó la conversación] pagó la comida”. Una grabación que posee el juez que instruye este caso de espionaje prueba cómo un detective de Método 3 pagó la comida por adelantado y se presentó como el “asistente” de Sánchez-Camacho que hizo la reserva de la mesa.

Camacho advertía en su pacto escrito a dicha agencia de detectives, presunta autora de su espionaje, de que ella y su partido podían “haber tenido conocimiento de la siguiente información, la cual se declara confidencial”:

— Datos sobre clientes investigados por Método 3.

— Correos electrónicos de los firmantes, así como información privada contenida en soportes digitales.

Un portavoz de la líder del PP catalán eludió en conversación con este periódico explicar y detallar el contenido del acuerdo.

Camacho se comprometía por escrito a destruir las pruebas en su poder que dañaban a Método 3. El punto primero del pacto señalaba: “Las partes declaran y reconocen que poseen, unas de las otras, información sensible que podría afectar a su honor, intimidad y la propia imagen. Con la finalidad de preservar dicha información en la esfera íntima de cada una de las partes y, en especial el contenido de la conversación mantenida en el restaurante de La Camarga el 7 de julio de 2010, las partes se comprometen a guardar secreto, no divulgándola a terceros”.

Sánchez-Camacho acusó a Método 3 de espiar su comida con la exnovia de Pujol Ferrusola. El acuerdo por escrito detalla que la dirigente popular y su partido tienen “información sensible” contra Método 3.

El documento no aclara cómo obtuvo el PP esa información ni cómo conoció los “clientes, correos y la información policial sobre Método 3” cuando aún no se había levantado el secreto del sumario del caso del espionaje, algo que ocurrió el 19 de agosto de 2013, dos meses después.

Francisco Marco, dueño de Método 3, denunció ante la policías que alguien había entrado en su correo electrónico y que ese material podía servir de base a amenazas sobre su intimidad. “Alguien activó y configuró el correo electrónico mail@metodo3.com, desde el teléfono blackberry que disponía Francisco Marco cuando este se encontraba aún detenido en los calabozos de las dependencias judiciales, sin disponer de sus enseres personales, que le fueron intervenidos, en el momento de su detención, entre ellos su teléfono móvil”, reza en la denuncia presentada por su abogado. En ella se recoge que en el móvil de Marco, ya requisado, quedó registrado este mensaje a las 17.16 del 21 de febrero de 2013: “Enhorabuena, ha configurado correctamente mail@metodo3 con su dispositivo blackberry. Empezará a recibir nuevos mensajes en 20 minutos”. No había orden judicial de intervención teléfonica. Y en su teléfono, siempre según la denuncia, Marco poseía “correos electrónicos personales y profesionales, mensajes de texto personales, fotografías personales e información perteneciente a la esfera más íntima del denunciante”.

El letrado escogido para guardar el original del pacto entre Camacho, Método 3 y la exnovia de Pujol Ferrusola es un abogado afín al exsecretario de Organización del PSC José Zaragoza, presunto mediador entre Método 3 y Camacho para que, a petición de la dirigente popular, según los detectives, se grabara la comida. El abogado de uno de los autores de la grabación ha pedido al juez que cite como testigo a Zaragoza.

Sobre el acuerdo suscrito entre Método 3 y Sánchez-Camacho, Marco declaró a EL PAÍS: “Es confidencial. Ha sido Sánchez-Camacho la que ha confirmado todos los extremos del pacto. Yo no tendría ningún problema en que Sánchez-Camacho haga público el documento que ella ha corroborado públicamente que existe”.

El juez ha admitido dos pruebas clave para investigar el caso: que se identifique a los mossos que tenía como escolta Camacho el 7 de julio de 2010 y se les cite como testigos y que el PP identifique a la secretaria que hizo la reserva en La Camarga para su citación como testigo. Pretende verificar si el PP hizo o no la reserva, si Camacho tenía escolta en esa fecha y si inspeccionaba por anticipado los locales donde comía, como ella aseguró al juez. La líder del PP no receló cuando fue advertida por el dueño de La Camarga de que la víspera había acudido su “asistente” para visitar el reservado. Y ante el juez atribuyó esa visita a sus escoltas.

Las defensas de los imputados de Método 3 quieren probar que Camacho consintió su grabación. La dirigente popular lo niega.