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La acusación pedirá que Bárcenas y su esposa declaren por la contabilidad b

El extesorero admite que el PP se financió ilegalmente durante dos décadas

Pablo Ruz, el magistrado que investiga los papeles de Bárcenas, sale de la Audiencia Nacional.

El extesorero del PP Luis Bárcenas ha comenzado a sacudir el avispero tras su ingreso en prisión el pasado 27 de junio. El hombre que controló las finanzas de la formación conservadora —al alimón con Álvaro Lapuerta— entre 1991 y 2010 ha descrito con detalle la financiación ilegal del partido en un encuentro relatado por el director de El Mundo. Esta incluye el cobro de donativos de constructoras a cambio de adjudicaciones de obras y servicios, y el uso de los fondos para sufragar campañas electorales y repartir sobresueldos entre los principales dirigentes de Génova 13.

Se trata de la primera vez que Bárcenas admite las irregularidades en la captación de fondos del PP y la autoría de la contabilidad secreta publicada por EL PAÍS el pasado 31 de enero, que había negado hasta ahora. También relata supuestos contactos con Mariano Rajoy y Javier Arenas para buscar la protección del partido ante su imputación en el caso Gürtel.

Las acusaciones populares han anunciado que pedirán de nuevo al juez Pablo Ruz la comparecencia de Bárcenas —y también de su esposa, Rosalía Iglesias— para responder sobre las nuevas revelaciones. Estas coinciden en lo esencial con la querella encabezada por IU que dio pie a la apertura de una pieza separada del caso Gürtel para investigar los llamados "papeles de Bárcenas". También confirman las informaciones de este periódico derivadas de las cuentas secretas del extesorero y por las que el PP ha presentado una demanda por vulneración del derecho al honor.

El director de El Mundo mantuvo un encuentro con Bárcenas "pocos días antes de entrar en prisión". Diez días después de que Ruz ordenara el encarcelamiento, reprodujo el relato del extesorero popular. Según lo publicado, Bárcenas y Lapuerta recibían a los donantes de fondos en el despacho de este último en la sede central del PP. El dinero se entregaba en maletines o maletas y ambos encargados de las finanzas contaban los billetes antes de meterlos en la caja fuerte. Cuando el donante abandonaba el despacho, Lapuerta apuntaba el pago en una tarjeta de visita que llevaba en su cartera y Bárcenas hacía lo mismo en su contabilidad manuscrita. Periódicamente, ambos gerentes cotejaban sus contabilidades y Lapuerta firmaba un visé (visto bueno) junto a cada cifra.

En los días inmediatamente siguientes a la entrega del dinero, Lapuerta, según el relato de Bárcenas, llamaba al responsable político —ministro, secretario de Estado, consejero autonómico o alcalde— del asunto que afectaba al donante y le comunicaba que este le iba a llamar. Lapuerta le pedía a su interlocutor que "fuera amable" y "se tomara un café" con el pagador.

El dinero, según Bárcenas, tenía tres destinos principales. Una parte se ingresaba en la cuenta oficial de donativos del partido. Otra se destinaba a pagar en negro los sobrecostes de las campañas electorales. Finalmente, un tercer bloque de los fondos se empleaba, sobre todo, en pagar sobresueldos trimestrales a los principales miembros de la cúpula del PP, desde el presidente a los vicesecretarios generales. El dinero se entregaba en los propios despachos de los dirigentes en Génova 13, según el relato de Bárcenas. En la contabilidad figuran ingresos por 7,5 millones entre 1990 y 1993 y entre 1997 y 2008. Los empresarios del sector de la obra pública que constan como donantes en los manuscritos, imputados en la causa, han negado ante el juez Ruz haber dado el dinero.

Este sistema funcionó tanto cuando el PP estaba en la oposición como cuando alcanzó el Gobierno. Barcenas cuenta, según el relato de El Mundo, que acudía con los sobres a las sedes de los ministerios y demás departamentos oficiales. Los ministros tienen legalmente vetado recibir más salarios que el correspondiente a su cargo público.

Bárcenas reconoció en la entrevista que el pasado febrero mintió al negar la existencia de los cuadernos manuscritos con la contabilidad y que trató de falsear su letra cuando se sometió a una prueba caligráfica en la Fiscalía Anticorrupción. Dice que hizo el desmentido "por lealtad al partido", aconsejado por sus abogados, y tras recibir una llamada de Génova 13 pidiéndole que negara la autoría de los papeles. También dijo que en la noche del 1 de febrero recibió un SMS de Mariano Rajoy en el que le decía que "entendía su decisión" y le pedía que estuviera "tranquilo" y "sereno". Los peritos calígrafos que han analizado los papeles tanto en la Audiencia Nacional como en distintos medios de comunicación han atribuido sin ninguna duda la letra de la contabilidad al extesorero popular.

En el artículo, El Mundo refiere una supuesta reunión de varias horas entre Bárcenas y su esposa, por un lado, y Mariano Rajoy y Javier Arenas, por otro. En este encuentro, supuestamente Bárcenas pactó con los dirigentes populares dejar formalmente el cargo de tesorero, pero seguir manteniendo el salario y los demás privilegios del cargo —coche, despacho y secretaria—.

Supuesta comisión en Toledo

En la reunión que, según el relato de El Mundo, celebraron Bárcenas y su esposa con Mariano Rajoy y Javier Arenas —de la cita dio cuenta EL PAÍS en 2010— el extesorero esgrimió ante los dirigentes populares unos documentos que supuestamente acreditaban una comisión de 200.000 euros cobrada por él. Esta comisión se percibió, según Bárcenas, “por encargo del PP de Castilla-La Mancha” y era la recompensa por la adjudicación de una contrata municipal en Toledo a una empresa de construcción cuyo presidente figura entre los donantes del PP en la contabilidad de Bárcenas.

Según fuentes municipales de la capital manchega, el contrato a que se refiere Bárcenas es el del servicio de basuras y limpieza urbana, suscrito el 15 de enero de 2007, a la empresa Sufi, filial de Sacyr, presidida por Luis del Rivero. En esa fecha, el Consistorio toledano estaba dirigido por el popular José Manuel Molina, que mantuvo una relación tensa con María Dolores de Cospedal. Fuentes cercanas a ella señalan que en ese momento no era ni secretaria general ni presidenta autonómica, que todo es falso y que Bárcenas actúa por venganza hacia ella pero sin un solo dato real.

En la contabilidad paralela consta una entrada de dinero por valor de 200.000 euros, aunque con fecha de 14 de diciembre de 2007, casi un año después de celebrarse el contrato. En el año 2006 cuando se sacó a concurso la contrata de basuras figura un pago de 60.000 euros el 6 de noviembre.

El extesorero, según su versión, se quejó en esa cita de que Cospedal estaba filtrando informaciones que le perjudicaban. Y amenazó al presidente del PP con filtrar los papeles de la supuesta comisión de Toledo que comprometían a la número dos del partido, presidenta regional del PP manchego. Según el relato, Rajoy le dijo a la esposa de Bárcenas: “Rosa, no os vamos a abandonar”.

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