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Un joven ceutí de 16 años viaja a Siria para “luchar por Alá”

Los padres de Nuredin pusieron una denuncia hace 10 días, justo antes de recibir una llamada de su hijo desde Turquía

El Delegado del Gobierno en la ciudad reconoce que ignora cuantos chavales se han apuntado a la yihad

Edificios del barrio de Daraya en Damasco este miércoles.
Edificios del barrio de Daraya en Damasco este miércoles. AP

Hasta ahora solo eran adultos españoles y musulmanes de Ceuta los que habían viajado a Siria para incorporarse a la lucha armada contra el régimen dictatorial de Bachar el Asad, pero desde el fin de semana pasado se les ha añadido un menor, Nordin, de 16 años, según fuentes de las fuerzas de seguridad españolas.

Nordin cruzó, probablemente, la frontera de Marruecos el sábado 23 de marzo por la tarde y a la mañana siguiente sus padres, Ahmed y Touria, descubrieron que no había dormido en su casa de la barriada del Príncipe Alonso. El mismo domingo 24 por la noche pusieron una denuncia en la comisaría de policía.

Los padres recibieron, el lunes 1, una llamada de su hijo explicando los motivos de su marcha. “Me dijo que lo perdonásemos varias veces, que estaba en Turquía y se iba a Siria y que no iba a volver”, relató el padre al diario El Faro de Ceuta. El joven añadió al teléfono que “(…) iba a luchar por el camino de Alá”.

La sorpresa fue mayúscula porque, según los padres, Nordin era un adolescente tranquilo que nunca había hablado en casa del conflicto de Siria. Su padre, Ahmed, sí estuvo detenido y encarcelado en durante casi dos años el marco de la Operación Duna desencadenada, en 2006, por el entonces juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, en el marco de la lucha antiterrorista. Nordin era el pequeño de los cuatro hijos de la familia.

En julio de 2013 otros tres musulmanes ceutíes, entre ellos Rachid Wahbi, de 32 años, padre de familia y taxista, viajaron también a Siria pasando por Marruecos, donde habían sido reclutados, y por Turquía. Efectuaron el trayecto en compañía de al menos media docena de marroquíes, según fuentes de las fuerzas de seguridad.

Al menos dos de ellos han muerto, a juzgar por las llamadas telefónicas de pésame que recibieron desde Siria sus familiares en Ceuta. La policía marroquí ha desmantelado varias redes de reclutamiento de yihadistas, la última el 19 de enero pasado, según anunció en un comunicado.

El delegado del Gobierno en Ceuta, Francisco Antonio González, reconoció hoy, miércoles, no tener una idea “ni siquiera aproximada” del número de jóvenes musulmanes que han podido ser captados como combatientes para participar en guerras como la de Siria.

“Lo único que podemos decir es que el menor cruzó la frontera hacia Marruecos con un pasaporte falso, por eso no fue detectado y que su captación no se realizó en Ceuta sino en una localidad vecina” marroquí, precisó. Aludía a Castillejos, pegada a la frontera

También se producen captaciones en su ciudad, según González. “En Ceuta no solo entran personas para captar gente, sino que también lamentablemente esto se hace en la misma ciudad, especialmente los salafistas”, señaló ante la prensa.

Esto se ha agravado, según el delegado, a causa del “buenismo” de las autoridades en los últimos años, añadió refiriéndose a la legislatura socialista. “Ha habido una dejación del control (…) y ahora nos encontramos con una situación muy delicada, donde hay familias que están sufriendo porque sus hijos van a inmolarse a Siria o a Líbano o a donde quienes les han captado y secuestrado sus voluntades así lo decidan”, concluyó.

Coincidiendo con el anuncio de la marcha a Siria del adolescente ceutí el Centro Internacional de Estudios de la Radicalización, dependiente del King’s College de Londres, hizo público hoy un informe en el que asegura que desde principios de 2011 entre 135 y 590 –la horquilla es muy amplia- musulmanes europeos se han apuntado a la insurgencia en Siria. Representan entre el 7% y el 11% del total de combatientes extranjeros en el país porque el grueso procede de países musulmanes.

La mayoría de ellos salieron rumbo a Siria desde el Reino Unido, los Países Bajos, Francia, Bélgica y Alemania. España figura en la cola del pelotón con solo seis yihadistas, una cifra que duplica a los tres ceutíes que viajaron a Siria en el verano de 2012.