Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Grupo Mixto intentará que el PP no le vete en la comisión de secretos oficiales

El director del CNI comparecerá el 19 sin que la comisión esté representada al completo

Alfred Bosch, en un acto campaña de las pasadas elecciones catalanas. Ampliar foto
Alfred Bosch, en un acto campaña de las pasadas elecciones catalanas.

Han pasado 14 meses de legislatura y la Comisión de Gastos Reservados, conocida como de secretos oficiales, sigue incompleta. Todos los grupos parlamentarios tienen que estar representados por uno de sus diputados cuya elección es nominal y personal con votación en urna y, hasta ahora, no ha sido posible que el Grupo Mixto esté representado ante la negativa del PP de consentir que el elegido pertenezca a ERC. El pleno del Congreso votará de nuevo el próximo jueves a un candidato que saldrá de la reunión que el Grupo Mixto mantenga el martes aunque todo apunta a que de nuevo será un diputado de ERC el que se someta al veredicto de los diputados en voto secreto. La votación se producirá cinco días antes de que el director del CNI, Félix Sanz Roldán, acuda a esa comisión para tratar de asuntos relaciones con la Jefatura del Estado y los casos de espionaje a los partidos políticos.

“La cercanía de ERC a Amaiur” fue la razón que en febrero de 2012 dio el PP para oponerse a que el portavoz de ERC, Alfred Bosch, fuera elegido como representante del Grupo Mixto en esa comisión. No consideraban conveniente que el diputado republicano conociera de primera mano asuntos de Estado y de la seguridad nacional, sobre los que los miembros de esta comisión deben guardar absoluta confidencialidad. El resto de los grupos parlamentarios votaron a favor al considerar que sí le votaron. Sí le consideraron de fiar el resto de los grupos parlamentarios ya que votaron su candidatura pero insuficiente frente a la mayoría absoluta del PP.

La situación se volvió a repetir dos meses después cuando el pleno del Congreso volvió a votar el puesto vacío pero en vez de Bosch fue su compañero de filas Joan Tardà quien se sometió al escrutinio y desde la tribuna emplazó por su nombre a los líderes de los grupos parlamentarios para que se pronunciaran sobre su candidatura. Todos le respondieron afirmativamente, menos el PP. El portavoz adjunto, Rafael Hernando, ya no invocó razón alguna de fondo sino que argumentó que ERC no representa “la pluralidad del Grupo Mixto y no hay vetos sino votos”. Y llegó la tercera vez el pasado mes de noviembre en la que ERC reincidió, esta vez con la parlamentaria de ese grupo Teresa Jordà, con el mismo resultado negativo.

La situación sigue como estaba pero la votación se va a volver a producir antes de que se convoque la comisión se gastos reservados (secretos oficiales) para el próximo día 19 en la que comparecerá el director del CNI, Félix Sanz Roldán. En fuentes parlamentarias reconocen que es anómala la existencia de una silla vacía por cuanto que el Reglamento dice claramente que todos los grupos parlamentarios tienen que estar representados. Ahora bien, argumentan que el presidente del Congreso, Jesús Posada, estima que es mucho mayor el prejuicio que se causa si la comisión no se reúne y dejar de tratarse asuntos de la seguridad del Estado de lo que el Congreso debe estar informado a través de los representantes elegidos.

La situación se repetirá porque el PP no piensa cambiar de posición y tampoco hay visos de que el Grupo Mixto presente a otro candidato. Los representantes de ese grupo se reunirán el martes por la mañana para elegir quién de ellos se presenta aunque en principio se apunta de nuevo al portavoz de ERC, Alfred Bosch. Sí habría una reconsideración absoluta del PP si el representante del Grupo Mixto fuera Ana Oramas de Coalición Canaria; Carlos Salvador de UPN o Olaia Fernández Dávila del BNG. El portavoz republicano señala que el PP con su acción “criminaliza al independentismo catalán y al diferente”. La silla del Grupo Mixto seguirá vacía cuando comparezca el general Sanz Roldán y tenga que responder sobre qué sabe de los trabajos realizados para España por la princesa Corinna Zu Sayn – Wittgenstein, amiga personal del Rey.