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Un conservador con tendencia a opinar

El entorno del fiscal jefe de Cataluña le define como un hombre que no rehúye el diálogo

Torres Dulce (izquierda) felicita a Rodríguez Sol, en su toma de posesión.
Torres Dulce (izquierda) felicita a Rodríguez Sol, en su toma de posesión.

Con estupefacción y con sorpresa recibió ayer el entorno del fiscal jefe de Cataluña, Martín Rodríguez Sol, la decisión de su superior, Eduardo Torres-Dulce, de iniciar los trámites para destituirle. Por el hecho en sí, pero sobre todo por las declaraciones que lo han motivado. Rodríguez Sol expresó en una entrevista en Europa Press que considera legítimo una consulta sobre el destino de Cataluña, aunque apuntó que el marco legal actual no lo permite. “No es una persona independentista, se le castiga por dar su opinión”, aseguran fuentes cercanas al fiscal. Él mismo, en una nota de prensa, negó ayer “cualquier apoyo, directo o indirecto, a un proyecto secesionista”. El divorcio con su jefe empezó con la apertura de diligencias por las “calumnias” que él entendió que había publicado El Mundo, contra el presidente Artur Mas, en plena campaña electoral, y sin informar a Torres-Dulce. “Fue una decisión un poco impetuosa, en lugar de tomar una cierta prudencia, porque tampoco era una cosa urgente”, apuntan fuentes judiciales. “Estas nuevas declaraciones pueden haberse tomado como otra salida de tono y habrán dicho que hasta aquí”, añaden esas mismas fuentes.

El entorno de Rodríguez Sol le define como una persona que no se arredra a la hora de opinar. “Es un hombre de firmes convicciones de todo tipo, eso hace que no se esconda, no rehúye el diálogo, ni la toma decisión. Incluso en algunos temas muy sensibles”, explican. Tras los diversos casos de corrupción que azotan Cataluña, el fiscal se ha posicionado en distintos medios, y ha negado que se trate de un intento de boicotear el proceso soberanista. También afeó a Oriol Pujol, el secretario general de CDC, que “usase la bandera para protegerse” de los casos “particulares” por los que está siendo investigado. “En ocasiones, es mejor hablar con dictámenes”, alegan fuentes de la fiscalía. “Ciertos sectores de Madrid no toleran que se pueda opinar libremente”, contradicen otras fuentes del mismo ámbito.

Su nombramiento en julio del año pasado destacó por ser la primera vez que un conservador ocupaba el puesto en Cataluña. Miembro de la conservadora Asociación de Fiscales (AF), fue su presidente entre 2000 y 2004. Entonces tachó de “preocupante” la reforma del Estatuto de Cataluña porque consideró que “traslucía un afán de garantizar que el fiscal superior de Cataluña fuese quien quisiera el Gobierno de Barcelona”. Algo que criticó porque rompía “totalmente con la legalidad actual”.

Mallorquín de nacimiento (Palma de Mallorca, 1956), cercano a Unió, viene de una estirpe de jueces y fiscales originarios de Lleida. Hijo también de fiscal (su padre, Martín Rodríguez Estevan, ejerció en esa provincia catalana) su rama familiar por parte de los Sol ha estado muy relacionada con la política. Rodríguez Sol ejerció durante 11 años como jefe provincial de Lleida, hasta que en 2008 fue nombrado máximo responsable de Barcelona. Siempre muy preocupado por el maltrato a la mujer, y la defensa al menor, también se posicionó en contra del aborto.

Diversas fuentes recordaron ayer el caso de Carlos Jiménez Villarejo, que como fiscal jefe del Cataluña, primero; y, después, como fiscal anticorrupción, impulsó varios procesos contra políticos catalanes. Incluso interrogó al expresidente catalán, Jordi Pujol, por el caso Banca Catalana.

Los gobiernos nacionalistas intentaran, de todas las maneras, apartarle del cargo. “Rodríguez Sol va a ser la primera víctima del proceso soberanista”, lamentan fuentes de su entorno. Y eso, sin clamar por la independencia.