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La exnovia de Jordi Pujol Ferrusola pide protección tras denunciar su espionaje

Presenta un escrito en la Audiencia Nacional en el que afirma que le han pinchado su wi-fi

La exnovia de Jordi Pujol Ferrusola, Victoria Álvarez. Ampliar foto
La exnovia de Jordi Pujol Ferrusola, Victoria Álvarez. EFE

María Victoria Álvarez, exnovia de Jordi Pujol Ferrusola, ha presentado un escrito ante el Juzgado Central de Instrucción número cinco de la Audiencia Nacional para informar de que lleva tiempo siendo espiada "por los datos que pudiera disponer" sobre el hijo del expresidente catalán con el objetivo de coaccionarla. Por ello ha pedido que se le ponga protección. En el escrito, Álvarez asegura que ha sido objeto "de seguimiento, control y vigilancia por entidades privadas y personas", sin su conocimiento ni consentimiento, al margen de las autoridades policiales y judiciales.

Según Álvarez, con estos seguimientos han pretendido "obtener y extraer de forma ilegal información y datos" de la relación mantenida con Jordi Pujol hijo y sobre sus actividades. "He prestado declaración en sede judicial, siendo testigo de unos hechos que sin duda entiendo motivaron mi seguimiento, vigilancia e interés por los datos e información que pudiera disponer, entonces, en relación a las actividades del Sr.Pujol Ferrusola", prosigue la expareja.

Considera que siendo denunciante en este proceso y pudiendo ser propuesta por alguna parte, acusación o defensa, como testigo, "es evidente la finalidad e intención de los autores de los hechos relatados, que van más allá de pretender únicamente obtener datos e información, sino que están ejerciendo de alguna manera cierta presión y coacción" sobre ella, a su entender, con una clara tendencia intimidatoria, intentando influir en su actuación procesal.

La expareja de Pujol hijo explica en el escrito: "Durante un periodo de tiempo que no puedo determinar, se han manipulado e interceptado de manera totalmente ilegal mis comunicaciones de toda clase tanto telefónicas como telemáticas, vulnerando mi intimidad sin mi consentimiento, habiendo utilizado artificios técnicos de escucha, transmisión, grabación o reproducción de sonido o de imagen".

Álvarez ha descubierto a través de un informe encargado por ella misma a una empresa de seguridad que su conexión wifi ha sido objeto de "un ataque por fuerza bruta denominado Wash" que ha permitido a los supuestos espías obtener todos sus datos privados y profesionales de su ordenador, además de que ha podido ser grabada.

En el escrito, apuntan a que estos hechos podrían ser constitutivos de varios delitos: contra la intimidad, derecho a la propia imagen y a la inviolabilidad del domicilio, delito continuado de coacciones y delito de obstrucción a la Justicia.

Álvarez explica al juzgado: "Todo ello afecta de manera directa a mi seguridad e incluso pudiendo estar en peligro mi integridad física", por lo que le pide que adopte las medidas necesarias para proteger su derecho a la libertad, sosiego y tranquilidad personal.

No identifica a los autores

En el escrito no se identifica quién pudo haber hecho estos seguimientos, pese a las informaciones periodísticas que apuntan a la agencia de detectives Método 3 y a un posible encargo del PSC, que lo ha negado, porque según ha explicado a Europa Press el abogado de Álvarez, desconocen quién ha sido y "sería temerario" apuntar hacia alguien prematuramente.

No obstante, se reservan el poder emprender acciones legales más adelante si se descubre quién ha podido ordenar los seguimientos y como parte implicada cree que "debería investigarse".

Preguntado sobre la credibilidad de las informaciones aparecidas, asegura: "Lo único que realmente hemos podido constatar por los informes técnicos es que ha habido un seguimiento e intromisión en la intimidad".