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El Congreso aguarda con “preocupación” y “comprensión” el segundo 25-S

Los manifestantes rodearán la Cámara baja mientras la oposición se opone a los Presupuestos

Dos manifestantes con los brazos levantados frente a dos filas de agentes antidisturbios en el 25-S. Ampliar foto
Dos manifestantes con los brazos levantados frente a dos filas de agentes antidisturbios en el 25-S.

Esta vez sin permiso, la Coordinadora del 25-S ha llamado a “rodear el Congreso” durante el 23 de octubre, en coincidencia con el comienzo del debate sobre los Presupuestos para 2013. El dispositivo policial está preparado para que los ciudadanos que atiendan a ese llamamiento se queden a cientos de metros de las puertas de acceso al Palacio de la Carrera de San Jerónimo y no interrumpan ni violenten el trabajo de los parlamentarios. Incluso a los grupos parlamentarios más cercanos a los manifestantes esta convocatoria les produce incomodidad y preocupación, habida cuenta de que el pasado 25 de septiembre, cuando se inauguró esta forma de protesta, los acontecimientos terminaron en hechos violentos y con una intervención policial que muchos han considerado desproporcionada.

Sin ánimo de encrespar, el presidente del Congreso, Jesús Posada, ha expresado su deseo de que la jornada sea “tranquila” y de que el trabajo se desarrolle con normalidad, aunque a él no le gusta que se produzca esa convocatoria “que no es legal porque no se han seguido los cauces ordinarios”. A Posada no le gustaría tener que ver imágenes de enfrentamientos con la policía pero, en todo caso, “los diputados tienen que poder entrar, salir y expresarse con total libertad, porque el Parlamento es la base del sistema democrático”.

Del PP proceden las apreciaciones más críticas con los manifestantes. La vicepresidenta primera del Congreso, Celia Villalobos, consideró rechazable que los convocantes “quieran derribar el sistema democrático” e invocó los tiempos en los que no había libertad en España para resaltar las bondades de la democracia.

Al resto de los portavoces, también les preocupa esa concentración. Sin embargo, ante los problemas económicos y los dramas sociales que ya hay en España, justifican estos gestos de protesta. Así lo expresan los portavoces del Grupo Izquierda Plural ( IU-ICV y Cha), también de ERC y del PSOE. La portavoz socialista, Soraya Rodríguez, mostró todo su “respeto” hacia “el derecho de manifestación de los ciudadanos”. Otros parlamentarios de ese grupo, no obstante, además de la preocupación añaden una enorme “comprensión" hacia los ciudadanos que no encuentran trabajo, “que no pueden pagar los libros a sus hijos”, que “no ven respuesta en los políticos”, dicen diputados socialistas consultados.

Nada que reprochar tiene Gaspar Llamazares (Izquierda Plural) a los manifestantes. “Siempre me parece bien la protesta con causa”, señala el diputado por Asturias. Y, a su juicio, hay causa para la protesta y, además, supone un acicate para que todos hagamos mejor las cosas y se restablezca la relación rota entre muchos ciudadanos y el Congreso”. En la anterior protesta, diputados de Izquierda Plural salieron a hablar con los manifestantes.

Lo cierto es que los manifestantes en la edición anterior portaban pancartas en las que rechazaban a todos los políticos sin distinción: “Que se vayan todos”, decía una gran pancarta. Y si esto sucede de nuevo en la calle, dentro se estará produciendo el debate de Presupuestos en el que todos los portavoces de la oposición estarán pidiendo la devolución al Gobierno de las cuentas del Estado para 2013, con la defensa de 11 enmiendas a la totalidad. Quizá por eso el portavoz adjunto de CiU, Josep Sánchez Llibre, hizo esta consideración: “Claro que estamos concernidos con los problemas de tanta gente que lo está pasando mal pero no está en nuestras manos, que estamos en la oposición, sino en las manos de los que tienen el poder”. Ahora bien, es consciente de que los políticos deben preocuparse cuando la gente se manifiesta en la calle porque no encuentra satisfacción a sus demandas.

Desde la izquierda, un diputado concluye: “Con la situación tan grave que estamos viviendo bastante poco es que solo se acerquen al Congreso para meternos cuatro gritos”.