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Un coronel con gran experiencia en la lucha contra las llamas

José Agustín Nieva acumulaba 3.995 horas de vuelo con la empresa del helicóptero siniestrado

Los heridos en el segundo accidente continúan ingresados en el hospital valenciano La Fe

José Agustín Nieva. Ampliar foto
José Agustín Nieva.

No era un novato. El piloto José Agustín Nieva Gómez, coronel del Ejército en situación de reserva, llevaba 12 campañas luchando contra las llamas a bordo de su helicóptero. Natural de Sevilla, Nieva estaba al mando de un Bell 412EP cuando se precipitó ayer al embalse de Forata (Valencia), mientras realizaba una carga de agua para intentar sofocar el devastador incendio de Cortes de Pallás.   

El coronel, de 59 años, cuyo cuerpo ha sido hallado este mediodía en el embalse junto a la presa, tras casi un día de búsqueda de buceadores del Cuerpo Municipal de Bomberos de Valencia y los GEO de la Guardia Civil, pertenecía a la Brigada de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) con base en Daroca (Zaragoza). Nieva estaba casado y tenía tres hijos, dos de ellos policías nacionales que han estado en el pantano durante las tareas de rescate, y acumulaba una experiencia de 3.995 horas de vuelo con la empresa INAER, más de 1.000 de ellas con el aparato siniestrado. La compañía proporciona pilotos y aeronaves para las campañas de la lucha contra los incendios forestales y depende del Ministerio de Medio Ambiente.

Horas después del primer siniestro, un segundo helicóptero realizó un aterrizaje de emergencia. Se trataba de otro aparato de INAER, un Sokol W3A, que también había partido de Daroca para participar en la extinción del incendio. A bordo de la aeronave accidentada iba el comandante polaco Roman Kowalczyk junto con su copiloto Francisco Polonio, natural de Jerez de la Frontera (Cádiz).

Kowalczyk trabaja desde 2005 en campañas de este tipo y acumula 7.300 horas de vuelo, mientras que Polonio lo hace desde 2009, con 1.000 horas de experiencia. Ambos resultaron heridos y fueron trasladados al Hospital Universitario La Fe, de Valencia, donde se encuentran ingresados.

Fuentes del centro sanitario han confirmado esta mañana que la situación de ambos accidentados permanece sin cambios. Kowalczyck, de 55 años, sufre politraumatismos y se encuentra en la unidad de reanimación con pronóstico reservado. También con politraumatismos pero en situación estable se encuentra Polonio, de 36 años.

Todavía se investigan las causas de ambos accidentes. El primer helicóptero siniestrado era un modelo estadounidense Bell 412EP, específico para condiciones extremas como las de un rescate, mientras que el segundo de ellos era un diseño militar polaco. Ambas aeronaves contaban con el Certificado de Aeronavegabilidad que concede la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, el cual expiraba el 28 de junio de 2013, según ha informado INAER.