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La DGT hará controles de drogas “todos los días y a todas horas”

María Seguí ofrece su primera rueda de prensa para presentar la nueva línea de acción de la DGT

Jorge Fernández Díaz Y María Seguí, en la presentación de la nueva campaña de tráfico. Ampliar foto
Jorge Fernández Díaz Y María Seguí, en la presentación de la nueva campaña de tráfico.

Bajo el lema “tolerancia cero con los conductores que consuman drogas cuando se pongan al volante", la Dirección General de Tráfico (DGT) pondrá en marcha, desde el próximo 9 de julio “controles en todas las carreteras, todos los días y a todas horas”, según ha anunciado el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. “Si ningún conductor hubiera consumido drogas durante 2011 se habrían evitado 480 muertes, es decir, una de cada tres”, ha explicado el ministro.

"España es uno de los primeros consumidores de cocaína y cannabis del mundo", ha alertado Fernández. Un 4% de la población consume cocaína mientras que un 10% consume marihuana. Según los controles aleatorios realizados en colaboración con el proyecto europeo DRUID (Driving Under the Influences of Drugs, Alochol and Medicines), el 19,4% de los conductores en España lo hacían bajo el efecto de las drogas, el 5,3% tras haber ingerido alcohol y el 3,1% tras haber consumido alcohol y drogas. De hecho, en los últimos ocho años el número de muertos en accidente de tráfico con presencia de drogas ha aumentado del 11% al 15%.

La iniciativa, la primera que adopta la DGT bajo el mandato de María Seguí -que hoy ha participado en su primera rueda de prensa tras más de cinco meses en el cargo-, ampliará el número de test antidroga. Hasta ahora se "hacían pocos” en comparación con los de alcoholemia por motivos económicos, ha reconocido la directora de Tráfico, que no ha querido especificar el número de los que se realizarán a partir de julio para “no desvelar la estrategia”. “Serán miles”, ha apuntado el ministro. Y ha dado otra pista: el programa contará con una dotación de un millón de euros –será el proyecto de Tráfico con la mayor partida económica – y cada prueba costará 60 céntimos.

“No se trata de bajar la guardia con el consumo de alcohol”, ha garantizado María Seguí. De hecho, los conductores serán siempre sometidos primero a un control de alcoholemia y solo si resulta negativo se hará el test antidroga. “Si no puedes conducir por el exceso de alcohol, ya no podemos sancionar por haber consumido drogas”, ha aclarado la directora de Tráfico.

El control de drogas constará de dos partes: la primera será una prueba salival en una “tira indiciaria”. Si da positivo, el conductor no podrá continuar su viaje y tendrá que someterse a una segunda prueba, que será enviada a un laboratorio y analizada en el plazo de 24 horas. Solo en el caso de que este último control vuelva a dar positivo, el conductor será sancionado. No obstante, siempre podrá solicitar una prueba de contraste en sangre en un hospital. “El test sirve para detectar un consumo inmediato, no crónico ni de días pasados”, ha querido tranquilizar Seguí, que ha asegurado que las muestras son “perfectamente custodiadas y a la temperatura adecuada”.

En cuanto a las sanciones, sin en el primer positivo el conductor presenta síntomas evidentes de haber consumido drogas, y posteriormente se confirma, podrá ser sancionado con penas de prisión de tres a seis meses, con multas de seis a 12 meses y con trabajos en beneficio de la comunidad de hasta 90 días. “La apreciación de los síntomas no se hace de manera arbitraria, los agentes están entrenados y siguen diez variables”, ha asegurado Seguí. Si en cambio los agentes no detectan ninguna sintomatología pero el análisis demuestra que el conductor ha consumido drogas, la sanción será administrativa y la pena consistirá en una multa de 500 euros y la detracción de seis puntos del permiso de conducir.

Al igual que ocurre con los controles de alcoholemia, los conductores no podrán negarse a someterse a un test antidroga, una conducta castigada con penas de prisión de hasta un año y con la privación del derecho a conducir de hasta cuatro años.