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LA CRÓNICA

La mayoría parlamentaria rechazará las iniciativas de control del Rey

Los partidos quieren enfriar la polémica antes de abordar nuevas regulaciones

El rey Juan Carlos, con un elefante abatido en Botsuana en 2006. Ampliar foto
El rey Juan Carlos, con un elefante abatido en Botsuana en 2006.

La necesidad de regular las lagunas constitucionales sobre la figura del Heredero de la Corona, la precisión de la relación del Rey con las instituciones y la transparencia de sus actividades la sienten los partidos políticos, pero no se abordará a corto plazo. Tendrá que pasar algún tiempo, sin precisar, para tratarlo con tranquilidad y, sobre todo, aguardar a que se enfríe la polémica y el malestar por el viaje de don Juan Carlos a Botsuana para cazar elefantes. Este es el sentir mayoritario en el PP, PSOE, CiU, y UPN, por lo que las iniciativas de control presentadas por Izquierda Unida, y el resto de los partidos de Izquierda Plural, además de las de ERC, fracasará al chocar con una fuerte mayoría, según confirman portavoces de esos grupos.

Pero estos grupos no renuncian a intentarlo. El diputado Gaspar Llamazares firma junto al portavoz de IU, José Luis Centella, una proposición no de ley para que el Congreso inste al Gobierno a promover un Proyecto de Ley que “obligue al jefe del Estado” a comunicar oficialmente al Gobierno, con el suficiente plazo de antelación, su intención de viajar al territorio nacional, tanto en viajes oficiales como en viajes privados”. Eso sí: aunque se rechace la iniciativa, el debate se producirá en la tribuna de oradores y uno a uno se tendrán que pronunciar.

Pero antes de que llegue por turno la defensa de Llamazares de esa propuesta, habrá habido turno de preguntas al Gobierno, que será interrogado por los grupos minoritarios de la izquierda para que informe sobre “los patrocinadores de la cacería del Rey en Botsuana, "quién la pagó y cuánto costó”. Se pide también el coste de los gastos ocasionados por los escoltas y del médico que estuvieron con el Rey los cinco días que duró la estancia. El interrogatorio de Llamazares al Gobierno se torna exhaustivo en la pretensión de saber si el Gobierno estaba informado del viaje, cuándo lo supo y si conocía las características del mismo.

La incomodidad de los grupos mayoritarios es evidente, ya que no quieren participar en este debate público sobre el Rey aunque, en privado, se muestran disconformes con el desplazamiento del Rey a una cacería. A pesar de que PP y PSOE participan en la defensa del Rey y de la Monarquía, también ahora se ha suscitado la gresca entre ellos. Los populares estiman que los socialistas atizan la polémica puesto que dejan ver que no les ha gustado y deslizan, además, la necesidad de que el Monarca ofrezca alguna explicación ante la indignación de los ciudadanos. Después de que la portavoz parlamentaria, Soraya Rodríguez, señalara que los socialistas confían “en una respuesta adecuada” del jefe del Estado, pocas o ninguna voz más se escuchará en las filas socialistas sobre lo que debe hacer el Rey. El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha pedido silencio.