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La situación institucional gana al debate económico en Asturias

Tras 10 meses de parálisis administrativa, la estabilidad política centra la campaña

Francisco Álvarez-Cascos conversa hoy con un vecino en Cangas de Onís. Ampliar foto
Francisco Álvarez-Cascos conversa hoy con un vecino en Cangas de Onís. EFE

En la campaña asturiana el debate gira mucho más sobre las condiciones previas y necesarias al crecimiento económico (estabilidad política e impulso institucional tras diez meses de bloqueo y parálisis administrativa) que sobre las políticas económicas a desarrollar por el futuro ejecutivo. Las insólitas circunstancias vividas desde mayo, con un Gobierno en minoría de Foro Asturias Ciudadanos (FAC) paralizado por su debilidad parlamentaria y por la incapacidad de entendimiento entre su líder, Francisco Álvarez-Cascos, y la oposición, han convertido la reconducción de la normalidad institucional en el eje central de la campaña.

La economía, el paro, la recesión y las políticas de salida de la crisis impregnan todos los actos, pero menos que en las anteriores elecciones autonómicas. Ahora, la prioridad es otra: Foro reclama una mayoría suficiente para llevar a cabo su programa con manos libres y sus opositores (PP, PSOE, IU y el resto) demandan un cambio de Gobierno y también de estilo y talante político que permitan el diálogo y la búsqueda de consensos y serenar la vida pública.

Divergencias

En el debate económico FAC, PSOE, PP, IU y demás contendientes focalizan sus prioridades de forma muy divergente. De las tres fuerzas con posibilidades de gobierno, Foro dirige sus alusiones al declive demográfico; el PP, al paro; y el PSOE, a la defensa del Estado del Bienestar. FAC acusa del desempleo a los socialistas pero, a la vista de que la destrucción de empleo tampoco dio tregua durante sus diez meses en el Gobierno, Cascos centra su discurso en los factores de declive demográfico estructural de la comunidad, con un grave y sostenido estancamiento de población, muy baja natalidad, insuficiente tasa de actividad y una de las mayores dependencias de la caja única de la Seguridad Social, problemas que persisten desde décadas atrás.

Para el PP, que hace 14 años que no gobierna en el Principado y no lleva ni tres meses al frente de España, la herencia recibida y sobre todo la elevada tasa de paro (en Asturias, como en todo el Norte, inferior a la media) se ha convertido en su principal mensaje. Y para los socialistas, incómodos en el debate sobre el desempleo, la batalla es la pervivencia del Estado del bienestar que la derecha estaría poniendo en riesgo con sus recortes.