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EL DÍA DE LA CONSTITUCIÓN

El futuro presidente ya no descarta subir impuestos pero intenta evitarlo

Zapatero y el líder del PP coinciden en apoyar la reforma de los tratados de la UE

La primera medida de Rajoy será el desarrollo de la reforma constitucional para contener el déficit

"Vamos a volver a ser un país que dé ejemplo" al mundo, asegura Cospedal

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Miembros del Gobierno, de la judicatura, presidentes de comunidades autónomas y autoridades de otros órganos institucionales, durante el discurso de José Bono.

Para algunas cosas, pocas, hay un Mariano Rajoy antes y otro después de las elecciones. Si antes de votar lanzó unos pocos compromisos claros —dar más margen a las comunidades para devolver lo que deben al Estado, no subir impuestos—, ahora los está deshaciendo poco a poco. Primero llegó el de aplazar el pago que deben hacer las autonomías. El Día de la Constitución la pregunta —por primera vez en casi tres meses aceptó tres cuestiones muy rápidas— fue clara: “Señor Rajoy, ¿podemos descartar una subida de impuestos, en especial del IVA?”. Y la respuesta, estilo Rajoy: “Las medidas se anunciarán en su día”.

Su entorno insiste en que Rajoy no quiere comprometerse a nada antes de tener todos los datos sobre la mesa. Y asegura que aún no los tiene. Pero hay algo más. Todo el mundo económico del PP, empresarios y banqueros que hablan con frecuencia con Rajoy, está centrado en dos debates. Uno, cómo rebajar en 2012 el déficit al 4,4% comprometido: subir o no subir impuestos, qué recortes hacer, cuánto se puede tocar la inversión pública, por ejemplo, sin hundir la economía. Y dos, qué hacer con el agujero inmobiliario de los bancos, si hay que ayudarles desde el Estado con un banco malo aunque eso suponga un enorme coste político y una gran contradicción con todo lo que ha prometido Rajoy.

En ese debate, el asunto de los impuestos es central. El PP es el único partido de la derecha europea que mantiene su idea de no subir ninguno. Y sus comunidades no lo están haciendo. De hecho, algunas compaginan recortes con suaves bajadas de impuestos o apoyan la eliminación del de sucesiones, como en Cataluña.

Rajoy tiene en Cristóbal Montoro, su portavoz económico en la oposición, uno de los mayores opositores a una subida del IVA, el más citado por su capacidad recaudatoria. Aunque muchos dirigentes señalan que si hubiera que subir, antes se haría con especiales, como hizo Aznar en 1996. Montoro sigue siendo un aspirante a ocupar la cartera de Economía. En cualquier caso, todos los consultados creen que estará en el Gobierno con un ministerio importante.

Fotogalería: Aniversario con dos presidentes

El jefe del Gobierno en funciones, José Luis Rodríguez Zapatero y su sucesor, el líder del PP, Mariano Rajoy, coinciden en el acto de celebración del Día de la Constitución

Pero, pese a la oposición de Montoro y otros en el entorno de Rajoy, que aseguran que subir el IVA reduce el consumo y no resuelve el problema, la presión para subirlo es fuerte entre muchos economistas y empresarios cercanos al PP. Y llega sobre todo desde Europa. El italiano Mario Monti acaba de anunciar una nueva subida, como han hecho casi todos los socios del euro. España, pese al aumento del PSOE que tanto criticó Rajoy, sigue con los tipos comparativamente bajos.

El futuro presidente, mientras, se dedica a ganar tiempo, esperar para ver si puede evitar subir impuestos y echar balones fuera. Este martes, en una conversación informal con periodistas en el Congreso, se alteraba cada vez que alguien le hacía alguna pregunta sobre sus planes. Contestaba con evasivas y pedía que no se especule, pero sin aclarar qué piensa hacer. Dijo que le gustaba el plan de Monti, porque reduce déficit. Cuando se le recordó que los italianos subirán muchos impuestos, entre ellos el IVA, remató: “Cada uno tiene sus recetas, y yo las mías”. ¿Subirá impuestos?, se le insistió. “Las medidas se verán en marzo”. Rajoy, que tomará algunas decisiones urgentes ya el 30 de diciembre —aclarará el sueldo de funcionarios y las pensiones, por ejemplo—, se refería a la aprobación de un nuevo Presupuesto por esas fechas, en marzo, que sustituya al prorrogado.

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José Luis Rodríguez Zapatero y Alberto Ruiz-Gallardón conversan en el Congreso.

Ahí, con los datos del déficit de 2011 ya cerrados (llegarán en febrero), se tomarán las decisiones de recortes más drásticas. La vicepresidenta Elena Salgado insistía ayer en que la Administración central sí cumplirá y el déficit no se va a disparar. Pero el PP no lo tiene del todo claro y teme un déficit muy alto que le obligue a recortes aún más brutales si no quiere subir impuestos.

Rajoy rebotaba todas las cuestiones que implicaran concretar sus planes, y solo lanzaba una y otra vez el mismo mensaje: España va a cumplir con el 4,4%, sí o sí. Ni siquiera parece que a Angela Merkel y Nicolas Sarkozy, con los que verá mañana en Marsella, les vaya a contar cómo va a hacerlo. Porque aún no lo tiene claro. Pero lo dice y lo repite como un acto de fe. Se trata de que confíen en que tiene la fuerza política y la decisión de hacerlo.

El líder del PP está utilizando todos los conductos posibles para lanzar ese mensaje. Tanto que su jefe de Gabinete, Jorge Moragas, estuvo el jueves en París, en el Palacio del Eliseo, para hacérselo llegar a Sarkozy, y ayer estaba en viaje discreto en Berlín para trasladar al equipo de Merkel un mensaje claro de Rajoy: España va a cumplir pase lo que pase.

El PP, sin dar detalles de sus recortes, traslada un mensaje que parece calar en Europa, a pesar de que su líder sigue siendo un desconocido: Rajoy tiene una mayoría absoluta aplastante que le avala y cuatro años por delante para tomar medidas drásticas al principio y poder recuperar apoyo social al final. Además, tiene una oposición mucho más débil que la alemana o la francesa, y cree que esa fuerza es suficiente para que confíen en él.

Rajoy intenta que Merkel le crea para que le ayude y permita al BCE comprar toda la deuda española que haga falta. De lo demás el líder tampoco quiere decir nada. Dice que no ha hablado con nadie de su Gobierno, por lo que ni siquiera el ministro de Economía sabe que lo será. Y que todo el mundo se enterará el 22, un día antes del primer Consejo de Ministros. Aunque el 19 podría decir cuántos ministros tendrá. Así haría sufrir a los suyos unos pocos días más. Ayer todos querían acercarse a él. Por si acaso.

La huelga de los controladores marcó los actos en 2010

Si este año las despedidas y la formación del Gobierno de Mariano Rajoy marcan las celebraciones del Día de la Constitución en el Congreso, el año pasado el tema estrella fue sin duda la gestión de las huelgas de los controladores aéreos. 

El Gobierno quiso entonces trasladar un mensaje de tranquilidad a los ciudadanos asegurando que en Navidades ni en ningún otro momento volverían  a ocurrir problemas en los aeropuertos derivados de ese conflicto 

El presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, lo dejó claro en su comparecencia en los pasillos del Congreso al decir que no descartaba prorrogar el estado de alarma, vigente durante quince días.

La estructura del Gobierno se conocerá el día 19

Esta mañana, además, ha trascendido que Rajoy anunciará la estructura de su Gobierno el próximo día 19 para dos días después, como ya dijo, dar a conocer los que serán sus ministros. Así lo ha precisado el líder de los populares en el Congreso de los Diputados, durante una conversación informal con periodistas, después de la celebración del Día de la Constitución, informa Efe. Rajoy ha dado por terminadas las reuniones formales del traspaso de Gobierno.

El líder del PP ha dejado muy claro que nadie en el PP sabe qué cargo desempeñará a partir del día 21, ya que es algo que solo él tiene en la cabeza. De hecho, cuando le han preguntado si algún mandatario cercano conocía sus planes, se ha señalado la cabeza y ha dicho: 'Lo tengo aquí'.

La salida del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y la inminente formación del nuevo Gabinete presidido por Mariano Rajoy han marcado los actos oficiales de la Constitución.

A la cita no han asistido, entre otros, el presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas; el diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares o los representantes de Amaiur. Sí que lo han hecho otros representantes de IU, encabezados por su coordinador general de IU, Cayo Lara, quien ha hecho acto de presencia solo para declarar, a las puertas del hemiciclo, que se ausenta porque "no hay nada que celebrar".

La ministra de Defensa en funciones, Carme Chacón, ha lamentado en particular que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, haya decidido no asistir, porque "ante las amenazas" que se ciernen sobre España y Europa hoy es un día importante para "sumar todos juntos".

Despedidas

El acontecimiento supone la despedida para el presidente del Congreso, José Bono, que, por última vez, ha pronunciado en el Salón de Pasos Perdidos el tradicional discurso que dirige a los invitados congregados en la Cámara Baja cada 6 de diciembre. El presidente del Congreso ha dirigido unas palabras al próximo presidente, Rajoy. Le ha deseado "acierto" y que "tenga el apoyo, tan necesario en la adversidad". Además, les ha pedido los "presidentes" que "caminen juntos". A su derecha, le escuchaba Zapatero; a su izquierda, Rajoy.

La Cámara baja ha cursado unas 1.500 invitaciones y ha mantenido la carpa del patio principal que se utiliza en las jornadas de puertas abiertas -este año forrada con los colores de la bandera nacional- para acoger a los invitados al XXXIII aniversario de la aprobación de la Constitución de 1978.

Después del cóctel, donde los invitados suelen formar los habituales "corrillos" que sirven para intercambiar impresiones sobre la actualidad política y se celebrará el almuerzo que el presidente de las Cortes ofrece cada 6 de diciembre con asistencia de expresidentes del Congreso.

En esta ocasión, José Bono compartirá mantel con Rodríguez Zapatero y también con Mariano Rajoy. Tras el acto de hoy, la siguiente cita del calendario político será el próximo 13 de diciembre, cuando se celebren las sesiones constitutivas del Congreso y el Senado.

Mientras en el Congreso de los Diputados se celebran el aniversario de la Constitución, no lejos de allí discurre una manifestación "contra la Constitución monárquica y a favor de la III República", entre la plaza de Cibeles y la Puerta del Sol. Unas 1.000 personas del PC y de las Juventudes Socialistas Unificadas protestan contra el caso Urdangarín y los recortes, informa Joaquín Gil.

Rajoy, Santamaría y Ayllón

Mariano Rajoy, entre Soraya Sáenz de Santamaría y José Luis Ayllón. EFE

El líder del PP, Mariano Rajoy, ha intervenido antes de la recepción en el Congreso de los Diputados flanqueado por Soraya Sáenz de Santamaría y José Luis Ayllón, que en la pasada legislatura desempeñaban los cargos de portavoz parlamentaria y Secretario General del Grupo Parlamentario Popular.

La elección de Rajoy puede no es casual, ya que Sáenz de Santamaría es además la encargada de gestionar la transición y el traspaso de poderes y con toda probabilidad ocupará un lugar destacado en el próximo Gobierno. 

Ayllón es, junto a Álvaro Nadal, precisamente uno de los lugartenientes de la dirigente popular en las reuniones de traspaso de poderes con el PSOE. 

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