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El desplome frena de momento las aspiraciones de Chacón y Rubalcaba

Zapatero convoca para febrero un congreso que tendrá “la máxima libertad”

Toda la ejecutiva reconoce el esfuerzo del comité electoral y del candidato

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No hay demora posible ante un batacazo electoral del calibre sufrido por el PSOE. Esta es la razón por la que el secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, pusiera ayer en marcha los mecanismos que conducirán a su partido al 38º congreso en la primera semana de febrero. El próximo sábado, un comité federal lo convocará y establecerá los plazos para elegir delegados en todas las federaciones que, a su vez, votarán a los aspirantes a la secretaría general. Hasta aquí el reglamento, la normalidad. ¿Y los candidatos? No hay pistas y probablemente no las habrá hasta después de ese comité del sábado o incluso más adelante, según fuentes de la ejecutiva federal. Una vez abiertas las urnas y comprobada la magnitud de la derrota, quienes daban por seguro que Carme Chacón y Alfredo Pérez Rubalcaba eran seguros aspirantes al liderazgo del partido ahora no se atreven a ser tan tajantes.

Ambos estuvieron ayer en la reunión de la ejecutiva federal “y de sus intervenciones no puede desprendarse nada sobre sus aspiraciones futuras”. Esta impresión es corroborada por varios asistentes a la reunión preguntados por este periódico. “Fueron lo suficientemente ambiguos como para que no se pueda decir que se presentan o que no”, resume otro de los interlocutores.

Pero no ha causado sorpresa que un día como ayer Rubalcaba, Chacón, o cualquier otro dirigente del PSOE guardara silencio. Interlocutores cercanos a uno y otro añaden que no es previsible un pronunciamiento en los días de inmediatos. “Es posible que en estos momentos tengan incluso dudas de dar el paso”, aventuran miembros de la ejecutiva federal. “Si ellos quieren dar el paso primero tendrán que hacer el duelo por la pérdida de las elecciones”, explican miembros de la ejecutiva. En el entorno de ambos se asegura que guardan un absoluto mutismo.

De la intervención de ambos no se deduce si aspiran a la secretaría general

Solo Rafael Simancas, diputado por Madrid, ha decidido escribir un artículo, que hoy publica este periódico, a favor de Rubalcaba. Sin nombres, el líder de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, ha señalado que “una situación excepcional, debería llevarnos a un proceso de reflexión y actualización de los procedimientos que garanticen la máxima participación de los militantes”. Pero el duelo individual será colectivo el próximo sábado en la reunión del comité federal en el que cada representante federal y territorial expondrá su punto de vista del porqué de la derrota, y qué hacer en el futuro. Los barones consultados reconocen que no es previsible que en este comité se hable de nombres propios sino del proyecto de futuro y de la necesidad de hacer un congreso que ponga las bases de la recuperación “del diálogo con la sociedad”.

De esto se habló ayer en la ejecutiva y con estos mimbres construyó su intervención el secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero. El presidente del Gobierno en funciones abrió el fuego dentro de la reunión elogiando la campaña, al equipo electoral, dirigido por Elena Valenciano y al candidato. Todos los miembros de la ejecutiva sin excepción les felicitaron. Pero no había nada que hacer. “Tomamos las medidas que creímos mejores para España y sabíamos que iban a tener consecuencias electorales”. En torno a esta reflexión discurrió Zapatero. En ningún caso se renegó de las medidas adoptadas y solo hubo algún matiz diferencial respecto a la necesidad de haber explicado mejor a los ciudadanos la gravedad de la situación.

El comité federal será la ocasión para que el PSOE debata sobre su derrota

“Ha habido una coincidencia unánime en el análisis del porqué del fuerte deterioro del apoyo electoral como consecuencia de la crisis económica”, dijo Zapatero. “Responsabilidad y unidad” pidieron ayer miembros de la ejecutiva, como fue el caso de José María Barreda, líder de los socialistas de Castilla-La Mancha. Máxima normalidad, dentro de la situación excepcional que viven, piden los miembros de la ejecutiva. Por tanto, quieren llegar al congreso en febrero de la mano de la actual ejecutiva. El congreso tendrá “la máxima libertad”, dijo Zapatero. No dudan en la ejecutiva de que Zapatero será neutral.

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