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MOVIMIENTO 15-M

Los indignados reclaman un cambio de modelo a una semana del 20-N

El 15-M celebra un foro en Sol con propuestas concretas para mejorar la democracia

Aunque el tiempo, fresco y amenazando lluvia, no acompañaba, los indignados, unos 12.000 según cálculos de los organizadores y casi mil según la policía, se han manifestado este mediodía por el centro de Madrid para denunciar el "secuestro" de la democracia por parte de los mercados y exigir un cambio de modelo económico, social y político que defienda los servicios públicos, la participación ciudadana y que luche contra la corrupción. La protesta, según subrayan los portavoces del Movimiento 15-M, tiene un significado especial ya que se celebra a una semana de las elecciones del 20 de noviembre. Esta marcha, la central de las convocadas en toda España por los indignados, ha concluido en Sol, donde los congregados han celebrado un foro social que ha terminado a las seis de la tarde.

El pasado viernes, la Junta Electoral Central, el máximo órgano jerárquico de control en tiempo de elecciones, reiteró que, aunque el kilómetro cero de la capital es una de las plazas reservadas por el Ayuntamiento para actos de campaña, puede albergar manifestaciones ciudadanas ajenas a los partidos “siempre que tengan los permisos reglamentarios” y que sean "en días y horas distintas" a los asignados a las formaciones políticas. A finales de octubre, el Consistorio de Madrid elevó de 65 a 110 las plazas destinadas a actos electorales e incluyó por primera vez, al menos desde 2008, a la Puerta del Sol. Los manifestantes, como en todas las protestas anteriores, no habían pedido permiso.

La manifestación, tras una gran pancarta con el lema Cambio de modelo ¡ya!, ha arrancado a las doce de la glorieta de Atocha y se ha encaminado por el paseo del Prado a la Puerta del Sol. Encabezaba la protesta un grupo de plañideras con narices de payaso, que han portado en un féretro a Rubaljoy y han simulado lloros por la muerte de la democracia a manos de los mercados. "Si los del Gobierno escucharnos quisieran... Ay pena penita pena pena tenemos todos... Esta democracia da penaaaaa", cantaba el cortejo fúnebre a un muñeco entrajetado con un montaje fotográfico con las caras de los dos principales candidatos por rostro.

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La cabecera de la marcha sube por Alcalá a Sol.

Un amplio despliegue policial, con varias furgonetas a lo largo del recorrido, otras cerrando la mucha y numerosos agentes a pie, vigilaba la marcha, que cortaba el carril derecho del Paseo del Prado. “Ahí está, la cueva de Alí Babá”, “que caiga el pajarito “ o “hace falta una huelga general” son algunas de las consignas que han coreado los manifestantes junto a las ya clásicas “que no nos representan” o “no hay pan para tanto chorizo”. “Ahí están los especuladores”, han señalado a su llegada al Palacio de la Bolsa, en la plaza de la Lealtad, que estaba custodiada por varios agentes.

La batucada que animaba a los manifestantes a mitad de la marcha ha dedicado una sonora tamborrada a los inversores mientras arreciaban los pitos y los silbatos. “Gallardón trabaja de peón”, entonaban los participantes a su paso por el Palacio de Cibeles, donde se encuentra el despacho del alcalde de Madrid y número cuatro de la lista del PP por Madrid al Congreso. Entre los manifestantes, Oscar e Isabel, miembros de la asamblea del 15-M de Fuenlabrada, llevaban un carrito de la compra para recoger la propaganda electoral que inunda los buzones estos días y devolverla a los políticos. Lo consideran un "derroche innecesario". 

En otro punto de la marcha, Darío, Rebeca y Rubén conducían una urna indignada y comanche colocada sobre una bicicleta desde el barrio de Carabanchel. "¿No se nota de dónde venimos?", decían entre risas. "Espe yo te adoro tengo tu foto en el inodoro", le cantaban a la presidenta regional, Esperanza Aguirre. "El cole de la Espe es particular si te agachadas te quiere cobrar", coreaban mientras jugaban al corro de la patata. Se veían muchas camisetas verdes contra el tijeretazo educativo en la marcha. "A Espe le queremos preguntar cuántos negocios con la escuela va a montar". Otro indignado, que tapaba su rostro con una careta, arrastraba una guillotina "de Ikea" sobre ruedas, con la que proponía "arrancar de cuajo la especulación". Repartía unas octavillas en la que pide "cadena perpetua y pena de muerte para los responsables de fraudes masivos a los ciudadanos de a pie". 

Uno de los portavoces de Democracia Real Ya, Miguel Ángel Valencia, ha explicado que sobran los motivos “para salir a la calle” mientras que uno de los participantes del grupo transversal del 15-M  rechazaba que el objetivo de la convocatoria sea orientar el voto. “Estamos haciendo una crítica al sistema actual y lanzando propuestas para un cambio de modelo”, sostiene. Aunque el grueso de manifestantes gritaban lemas contra los recortes sociales y los especuladores y a favor de la escuela y de la sanidad pública, algunos llevaban propaganda a favor del voto en blanco o nulo.

A su llegada a Sol, sobre las dos de la tarde, los indignados han hecho una sentada junto a la estación y han iniciado una asamblea o foro social que ha durado horas. Un portavoz, Jaime del Val, vestido de luto riguroso, ha tomado la palabra para explicar el orden del día: lectura del manifiesto de la marcha, de dos páginas, y las intervenciones de los 12 portavoces de las distintas comisiones y grupos con el fin de poner en común y debatir las propuestas recogidas en las asambleas de los barrios en estos ocho meses desde que nació el 15-M. De cierre, han dado a conocer las propuestas "para mejorar la democracia" que recogieron ayer en las denominadas “urnas indignadas”.

"Queremos dejar claro a la sociedad y los medios que esto no es un movimiento difuso", ha leído el conductor del foro micrófono en mano. En el manifiesto, denuncian el "expolio de los servicios públicos" y el "secuestro de la democracia" por parte de los mercados. Critican "los recortes sociales y económicos sin precedentes" que se están produciendo en España "por culpa del Pacto del Euro y de la reforma de la Constitución". A su juicio, esta modificación persigue "asegurar a la banca el cobro de la deuda a costa de reducir la inversión en educación, sanidad y pensiones". Frente a ello, exigen una defensa de lo público y que los ciudadanos dejen de pagar los excesos de los especuladores y una economía social y ecológica.

Dicen no a la precarizacion del trabajo, no a la corrupción. Gran ovación silenciosa cuando el orador pide "viviendas sociales" y se opone a los desahucios. Pide "democracia real ya, respeto absoluto a la soberanía de los pueblos, no a la destrucción de la tierra, apertura de las fronteras, cultura como bien común y público y una sociedad libre basada en el respeto a todas las sexualidades y creencias". "No a los clasistas y racistas", añade el texto. "Nadie debe imponer a nadie una forma de vida" es la frase final del manifiesto, que se cierra con un gran aplauso sonoro.