Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cayo Lara: "Vamos a conseguir grupo parlamentario propio"

El líder de IU dispara contra las “políticas neoliberales del PSOE” y el “programa oculto del PP”

El candidato de IU, Cayo Lara, en el primer mitin de la campaña electoral.

Frente a un PSOE atenazado por las “políticas neoliberales” del Gobierno y un PP desbordado por los efluvios de la mayoría absoluta, Izquierda Unida se presenta al 20-N para promover una “salida social a la crisis”. “Hemos pasado de la euforia, del exceso y de un paisaje poblado de grúas a cinco millones de dramas”, clamó esta madrugada ante más de 600 seguidores el coordinador general de la coalición y candidato a la presidencia del Gobierno, Cayo Lara, durante el acto central de apertura de campaña, que IU celebró en un hotel de Madrid.

Lara disparó a partes iguales contra las “políticas neoliberales del PSOE” y el “programa oculto del PP”. De los conservadores mencionó los tijeretazos a la educación y sanidad de Castilla-La Mancha y Madrid y a los socialistas reprochó su “oportunismo”. “No es creíble el giro socialdemócrata de Rubalcaba”, criticó en referencia a la reciente reivindicación del candidato socialista de aumentar la inversión y bajar los tipos de interés para combatir la crisis. El coordinador general, que solicitó la creación de una banca pública, responsabilizó al exministro del Interior de formar parte de un Gobierno que promovió la reforma laboral, la congelación de las pensiones y la bajada de sueldo de los funcionarios.

Sobre el tablero europeo, convulsionado tras el órdago de Grecia de someter a referéndum su plan de rescate, Lara insistió en que una mano negra mueve los hilos de los mercados en beneficio de los especuladores. “Lo ha dicho hasta Jean-Claude Tritchet [ex director del BCE], la crisis es sistémica”, dijo.

El coordinador de IU se fijó como objetivo ganarse el respaldo de los indignados y el Movimiento 15-M, que reclama la abstención o el voto nulo y carece de una formación política de cabecera. Con su lema, Rebélate, la coalición pretende concitar el descontento de los jóvenes sin empleo (46%), los jubilados afectados por la congelación de sus pensiones o las víctimas de los recortes en autonomías gobernadas por el PP como Castilla-La Mancha o Madrid.

El coordinador de IU, que pilota la tercera formación en número de votos –aunque no la más representada- se fijó como objetivo la reforma electoral.

Izquierda Unida aspirará a beneficiarse del eventual desplome del PSOE, que desde 2008 ha perdido cerca de 13 puntos y se precipita al peor resultado electoral de su historia, según el último informe de Metroscopia para EL PAÍS. La coalición también pretende recalar en el codiciado territorio de los indecisos (3,5 millones de votos) y recuperar el músculo que ha perdido en los últimos 15 años. "Vamos a conseguir grupo parlamentario propio", declaró Lara. En las generales de 2008, IU obtuvo casi un millón de votos y dos diputados. El PNV, con menos de un tercio de respaldo, consiguió 6 escaños.

Entre carga y carga contra los males de los mercados y los efectos tóxicos de la globalización, Lara eludió referencias a Extremadura, donde el popular José Antonio Monago fue investido presidente gracias a la abstención de tres diputados de su coalición.