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Huelga de hambre en Madrid para que “España no se olvide de Siria”

Aliaa Mustafa Tabbaa protesta desde el 16 de septiembre por la represión en su país

Aliaa Mustafa Tabbaa, en el paseo del Prado de Madrid.
Aliaa Mustafa Tabbaa, en el paseo del Prado de Madrid.

“España se está olvidando de Siria a pesar de que la situación allí se está agravando; por eso, quiero llamar la atención de los españoles”. Bajo esta premisa, Aliaa Mustafa Tabbaa (Damasco, 1969) inició una huelga de hambre el pasado 16 de septiembre frente a la embajada de su país en Madrid, situada en el paseo del Prado. Allí, bajo una gran bandera siria y carteles contra la represión del régimen de Bachar el Asad, se reúnen a diario algunos activistas para darle su apoyo y colaborar en la recogida de firmas contra el Gobierno de Damasco. “Mientras pueda, mantendré mi huelga”, confirma Tabbaa, que cumple 13 días sin ingerir alimentos.

La indignación por las matanzas en su país de origen llevó a esta damascena, licenciada en Bioquímica, a tomar esta medida. A pesar de estas casi dos semanas a base de suero y agua con azúcar -y durmiendo en un coche-, tiene buen aspecto y ofrece una sonrisa permanente. Afirma encontrarse bien y dice que se somete a un control médico para controlar su salud, aunque padece “bajones” a diario.

Me duele mucho que la gente no se pare al verme aquí

Tabbaa siente que el pueblo español se está olvidando del sirio. “Me duele mucho que la gente no se pare al verme aquí”, señala, y critica que no se conozcan lo suficiente las tropelías que se están llevando a cabo allí. Destaca, sin embargo, que ha recibido el apoyo de muchas otras personas, en especial desde el Movimiento 15-M. “Al fin y al cabo, todos somos humanos y tenemos que apoyarnos unos a otros”, explica.

La activista se siente consternada por las noticias que recibe a través de las ONG que trabajan a favor de los Derechos Humanos en su país. “Ya hablan de 5.300 muertos, aunque la cifra real puede ser mayor, y más de 10.000 desaparecidos”, cuenta, además de decenas de violaciones y miles de detenciones, y eso sin contar con los refugiados. ¿Y no teme represalias a su propia familia? “Estamos en una fase de la lucha en la que hay que arriesgarse”, admite, pero prefiere no hablar sobre sus parientes en Siria, para no dar ningún dato. Tampoco quiere hablar sobre su petición de asilo, que será más compleja por esta iniciativa.

Informarse a través de las redes sociales

Según sus palabras, la única forma fiable de contactar con gente en su país es a través de las redes sociales, ya que las comunicaciones pueden estar intervenidas. Así, relata que en una ocasión habló con un conocido a través de Skype -un servicio de telefonía a través de Internet- y más tarde descubrió que, en realidad, esa persona estaba en la cárcel, por lo que su cuenta la estaba usando la policía secreta para tratar de usurpar su identidad y detener a más personas.

Además, dice que a uno de sus amigos lo han encarcelado dos veces, mientras que a otro lo llevaron a prisión por apoyar una protesta. Para evitar la censura e informar de asesinatos y desapariciones, se han creado páginas de Facebook que suben vídeos a diario o que tratan de centralizar la información sobre represaliados para hacérsela llegar a ONG como Amnistía Internacional.

Ante este panorama, ¿qué debería hacer España? “Intentar presionar al régimen de El Asad, cortar todas las vías diplomáticas con ellos, dejar de venderles armas, y presionar a China y a Rusia, que son sus principales suministradores”, responde Tabbaa. En su opinión, “España debería tener un papel más protagonista” en la defensa de los Derechos Humanos en Siria, y pone como ejemplo el funeral del pacifista Ghiath Matar al que acudieron embajadores de distintos países, pero no lo hizo el español. También apuesta por llevar a los responsables de los asesinatos ante la Corte Penal Internacional.

La activista añade que ha solicitado una entrevista con la ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, y pide a los españoles que firmen en apoyo a la lucha del pueblo sirio: “Que se impliquen con nuestro pacifismo, y nos ayuden a presionar a Siria y hacer cambiar la postura del régimen. Que no se olviden de que las causas humanas son importantes para todos”.