ETA montó una red que atacó intereses turísticos en el País Vasco francés

Los ataques fueron perpetrados bajo el lema “Euskal Herria no está en venta”

Una red de 10 células, compuestas cada una por tres personas y coordinadas por un miembro de ETA, perpetró en los últimos años los ataques contra intereses turísticos en el País Vasco francés. Así se desprende de un documento intervenido en los ordenadores del aparato político de ETA en mayo de 2008, tras la captura de Francisco Javier López Peña, Thierry. El documento, revelado por el fiscal en un reciente juicio en París, en el que fueron condenados dos franceses por tres de esos ataques, es un informe dirigido a la dirección de ETA por un etarra. Los ataques con artefactos caseros contra empresas, bancos y lugares turísticos fueron perpetrados bajo el lema “Euskal Herria no está en venta” (Euskal Herria ez da salgai).

El coordinador de dichos grupos había decidido irse a América Latina y antes de realizar el viaje quería dejar resuelto el nexo entre ETA “y los militantes que trabajan en las ekintzas [acciones o ataques]”. Así, detalla que cada una de esas células trabajaba de forma autónoma, aunque, según el texto, sus integrantes recibían formación y hacían “prácticas los fines de semana”. El coordinador de ETA informa a la dirección de que la mayoría de los militantes de la red “son familiares de la izquierda abertzale, han sido colaboradores de la Organización e ideológicamente están ligados con la línea de la izquierda abertzale”.

En el documento se relata cómo hacía poco se había integrado en la red un grupo relacionado con Iparretarrak, autor de un ataque perpetrado en la localidad de Urrugne. Otra célula llevaba cuatro o cinco años actuando y había atacado la Subprefectura de Bayona. “Parece que son los autores de una gran parte de las ekintzas realizadas este año”, se apostilla.

Según el escrito, los integrantes de la red tenían que ser legales, no fichados. Por encima de los grupos había una estructura formada por tres personas: una encargada de la coordinación, otra que hacía de enlace con ETA y prestaba infraestructura y formación, y una tercera que impartía las directrices y la línea política fijada por la izquierda abertzale.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS