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‘Versos sueltos’ en tiempos de crisis

Pocos alcaldes valencianos elegidos tras el 22-M se han atrevido a subirse el sueldo

La mayoría de los munícipes elegidos el pasado 22 de mayo han optado por congelar las remuneraciones o por bajarse los sueldos dada la situación de grave crisis económica. Sin embargo, unos pocos han optado por subirse los salarios y renunciar al ejercicio de contención. Son los versos sueltos de la nueva hornada de munícipes valencianos.

Adelino Santamaría, el alcalde de la pequeña localidad castellonense de Borriol, de 5.020 habitantes, ha aprobado subirse el sueldo nada menos que un 27%. Santamaría cobrará 3.190 euros al mes por 14 pagas, con lo que ingresará 44.660 euros anuales. A esta cantidad hay que sumar, según recuerda el Bloc, los cerca de 40.000 euros que Santamaría gana cada año por asistir a los plenos y comisiones de la Diputación de Castellón, donde es diputado provincial.

El alcalde del PP en Borriol cobraba 2.513 euros al mes con dos pagas extra incluidas, y en su primer pleno tras la toma de posesión, decidió subirse el jornal hasta los 3.190 conservando las dos gratificaciones extraordinarias. Para ello contó con la inestimable colaboración del único concejal de Veïns de Borriol, Jordi Carballeira, ya que el PP gobierna en minoría con 6 concejales, por 3 del Bloc, los 3 del PSPV y uno para Veïns. Carballeira fue nombrado en el último pleno municipal segundo teniente de alcalde responsable de las urbanizaciones, policía y comercio, aunque sin dedicación exclusiva.

Adelino Santamaría justificó en el pleno su incremento salarial por la “responsabilidad de dirigir” el municipio. El portavoz del Bloc en el Consistorio, Silverio Tena, recalca que se trata de un pueblo pequeño y que la situación económica de las arcas locales es “angustiosa”. También pide que “salgan a la luz” los detalles del “pacto no escrito” entre el PP y Veïns. Por su parte, el portavoz socialista, Francisco Pastor, ve “injustificable” el incremento salarial en tiempos de crisis.

En la localidad de Jalance, un municipio que no llega al millar de vecinos de la plana de Utiel-Requena, la popular Ana Isabel Poveda tendrá un sueldo de 39.000 euros anuales. Hasta la fecha ninguna de las personas que había ostentado la vara de mando había decidido cobrar por un cargo que desempeñaba a tiempo parcial.

Un caso similar al de Ayora, en la misma comarca, donde el alcalde popular José Vicente Anaya ha solicitado también la liberación y cobrará unos 45.000 euros anuales por trabajar para su 5.500 convecinos.

Pero no son solo estos municipios pequeños donde se ha incrementado el gasto en salarios de los munícipes. En Sagunto se ha acordado una revisión al alza de los salarios del alcalde y de los concejales. El argumento para esta subida es que se aplican los criterios propuestos por la Federación Española de Municipios y Provincias, que es más alto que el utilizado en el mandato anterior. En cualquier caso, el alcalde popular, Alfredo Castelló, no cobrará del Ayuntamiento, sino de las Cortes Valencianas donde es diputado. Un criterio que han utilizado un buen número de alcaldes y munícipes, tanto populares como socialistas, que unen a su condición de munícipes la de diputados autonómicos —o estatales en algún caso— y que eligen cobrar de los Parlamentos. Una elección que habitualmente está motivada por la incompatibilidad de cobrar dos salarios públicos, la decisión de no cargar las arcas municipales y el interés por quedarse con el salario más alto de los dos.

En estos casos es habitual que el salario que reciben se complete con el cobro de dietas de distinta índole por desempeñar tareas en el Ayuntamiento, un concepto que normalmente se contabiliza aparte del sueldo.