Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Alonso: "El PP nos dejó una herencia envenenada que se llama ladrillazo"

Rosa Díez responsabiliza a Zapatero de la presencia de Bildu en las instituciones

UPyD se suma a la petición de adelanto electoral de Rajoy y Duran Lleida

En la segunda sesión del debate el grupo mixto critica la gestión ecomómica de Zapatero

El jefe del Gobierno defiende las reformas y pide un esfuerzo de los grupos

José Luis Rodríguez Zapatero y su esposa, Sonsoles Espinosa, a la salida del Congreso. Ampliar foto
José Luis Rodríguez Zapatero y su esposa, Sonsoles Espinosa, a la salida del Congreso.

Cambian los portavoces pero no difieren mucho los temas de los turnos de palabra, que van de la crisis a las reformas, pasando por la presencia de Bildu en las instituciones. El segundo día del último debate sobre el estado de la nación de Zapatero se ha centrado en las críticas del grupo mixto a la gestión económica del presidente del Gobierno y en una apasionada defensa de su legado pronunciada por el portavoz del grupo socialista, José Antonio Alonso.

Tras un breve repaso a la crisis financiera, Francisco Jorquera, del Bloque Nacionalista Galego, ha pedido al Ejecutivo que "cambie el rumbo de su política". Si Ana Oramas, de Coalición Canaria (CC), ha llamado a Zapatero "víctima propiciatoria de la crisis" y Carlos Salvador, de UPN, ha destacado que "es responsable de muchas cosas", Rosa Díez ha encadenado una serie de duras acusaciones al presidente del Gobierno.

La líder de Unión Progreso y Democracia (UPyD) le ha acusado de ser "el principal responsable de la presencia de Bildu y de los testaferros de ETA en las instituciones" y ha calificado de "quiebra política" la situación actual en España. Díez, además, se ha sumado a Mariano Rajoy y a Josep Antoni Duran Lleida al exigir a Zapatero que no acabe la legislatura y convoque elecciones anticipadas este otoño.

Zapatero, sin embargo, no ha entrado al trapo y ha eludido contestar a Díez al repasar las intervenciones y agradecer el tono de los portavoces, aunque ha dejado caer que era "más amable" en otros tiempos, cuando se sentaba con él en la bancada del grupo socialista.

El jefe del Ejecutivo en sus turnos de réplica ha defendido la necesidad de la aplicación de reforma. "Pueden ser discutibles, pero hay que hacerlas", ha recordado con tono muy sosegado Zapatero, que también ha asegurado que las medidas adoptadas en España son equiparables a las que se han puesto en marcha en otros países europeos que "son la cuna del Estado de bienestar".

El grupo mixto ha abordado la cuestón de la modificación de la ley electoral. Rosa Díez ha hablado de la necesidad de "garantizar la igualdad del voto de los ciudadanos y para superar el bipartidismo obligatorio e imperfecto inducido por una ley injusta" y el presidente del Gobierno ha recordado que la Constitución reconoce la proporcionalidad y que, en cualquier caso, los votos que suman el PSOE y el PP rondan el 85%.

Las alabanzas al trabajo del Gobierno han llegado con la intervención de José Antonio Alonso, portavoz del grupo parlamentario socialista. El exministro del Interior ha alternado elogios personales a Zapatero con muestras de satisfacción por las reformas aprobadas por el Ejecutivo y acusaciones al Partido Popular.

Alonso ha presumido de que el Gobierno ha primado una política "trabajando sobre ideas y no sobre ladrillos". El portavoz del PSOE ha acusado a Rajoy de no aportar ninguna propuesta de cariz social, más allá de sus "usuales vaguedades".  

En la misma línea aunque en otro escenario, mientras en el Congreso de los diputados comenzaba la segunda jornada del debate sobre el estado de la nación, el vicesecretario general del PSOE y ministro de Fomento, José Blanco, repasaba en una entrevista en RNE el discurso de ayer del líder de la oposición. “Rajoy no gana un debate ni cuando tiene el viento a favor, es un presagio de que tampoco va a ganar las elecciones generales”, ha auspiciado Blanco. 

Una cartera, un relevo

Además de las intervenciones de los portavoces parlamentarios y de las réplicas de Zapatero, las carteras del presidente del Gobierno y del ministro del Interior y vicepresidente, Alfredo Pérez Rubalcaba, han adquirido cierto protagonismo en el debate sobre el estado de la nación.

Si tras el cierre de la sesión de ayer ambos se resistían a dejar el asa del maletín, esta mañana, antes del comienzo de la segunda jornada del debate, Rubalcaba ya se disponía a llevarse la cartera.

Más allá de las metáforas y de las interpretaciones, el sabor a despedida de las intervenciones de Zapatero y el hecho de que Rubalcaba vaya a ser el próximo candidato socialista a la próximas elecciones generales dibujan de por sí la imagen del relevo.

Zapatero y Alonso se funden en un abrazo ante Rubalcaba. ampliar foto
Zapatero y Alonso se funden en un abrazo ante Rubalcaba.

"Gratitud y orgullo"

Por un lado ha habido alabanzas y una defensa apasionada del legado de Zapatero, por otro dos palabras amables del presidente del Gobierno, que ha cerrado su último debate sobre el estado de la nación expresando al grupo socialista "gratitud y orgullo".

Zapatero ha tomado la palabra después de la intervención del portavoz del grupo socialista, José Antonio Alonso, quien ha asegurado que el PSOE está orgulloso del liderazgo del presidente del Gobierno y que lo seguirá estando hasta el final.

El jefe del Ejecutivo ha señalado que su mayor satisfacción personal en este debate es que en nombre de los socialistas haya intervenido prescisamente Alonso, en alusión a su recuperación tras tener que haber sido ingresado por una cefalea que, en principio, se había barajado que podía ser un ictus.

Tras esa referencia al portavoz socialista, se ha dirigido a todos los integrantes de su grupo para transmitirles "dos palabras. Nada más que gratitud y orgullo, mucho orgullo de vosotros", ha subrayado.

Un guiño a la izquierda

El Gobierno y el grupo parlamentario socialista festejaron ayer la intervención del presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, en su último debate sobre el estado de la nación. Además de defender las reformas aprobadas para salir de la crisis y reconocer el fracaso en la lucha contra el paro, Zapatero hizo un guiño electoral con promesas de izquierda para proteger a quienes no pueden pagar su hipoteca, sugerir que las pensiones volverán a subir en 2012 y ensalzar el movimiento de los indignados.

El debate se volvió bronco tras la primera intervención del líder del PP, Mariano Rajoy, quien culpó a Zapatero de la pésima realidad económica que sufre España, de haber dejado al país "más pobre y más escarmentado", y le exigió la convocatoria de elecciones generales. No fue el único político de la oposición que eligió ese camino. El portavoz de CiU, Josep Antoni Duran, también aconsejó al presidente poner fin a la legislatura. Zapatero no hizo caso y optó por descalificar a Rajoy de no enterarse de nada y de carecer de alternativas para España.

Tras el debate los grupos parlamentarios podrán presentar hasta un máximo de 15 propuestas de resolución cada uno, que serán calificadas a partir de las cuatro de la tarde por la Mesa del Congreso. El jueves a las diez en pleno serán debatidas y votadas. Cada portavoz tendrá un turno de 15 minutos para defenderlas.