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Bauzá advierte que será implacable con la corrupción

“No admitiré ni un solo caso más”, afirma el nuevo presidente balear en su discurso de investidura

El presidente del del Gobierno balear, José Ramón Bauzá, durante su discurso de investidura
El presidente del del Gobierno balear, José Ramón Bauzá, durante su discurso de investidura EFE

José Ramón Bauzá, será elegido hoy presidente de Baleares con la más amplia mayoría absoluta jamás cosechada en el Parlamento autónomo. El PP tiene 35 de los 59 diputados, una victoria que Bauzá protagonizó tras vetar a los políticos de su partido imputados en casos de corrupción. Ayer el líder conservador exhibió ante la Cámara una posición de duro, se anunció “inflexible” contra la malversación de caudales públicos y afirmó que será “implacable con quien se atreva a meter la mano en la caja”.

Bauzá advirtió de que no admitirá “ni un solo caso más” tras asumir que “ciertas personas e incluso partidos han abusado de la confianza de los ciudadanos en beneficio propio”. En la cadena SER —dos horas antes de pronunciar su breve y nada retórico discurso de investidura (35 minutos), el nuevo hombre fuerte insular asumió que la comunidad pareció un “expositor de lujo en materia de corrupción” y que contenía un “caldo de cultivo” para que se desarrollaran estos escándalos.

En el relato autonómico y del PP, Bauzá es el sucesor indirecto de Jaume Matas, el anterior presidente del Gobierno regional y líder del partido, entre 2003 y 2007. Matas y cuatro de sus exconsejeros están imputados ante los tribunales junto a 40 ex altos cargos de su formación. También están inculpados en casos de corrupción tres expresidentes y tres consejeros de la desaparecida Unió Mallorquina (UM) —entre ellas la expresidenta del Parlamento balear Maria Antònia Munar (2007-2010— mientras que del PSOE figuran encausados un expresidente de Ibiza, el diputado Xico Tarrés y un alcalde.

“Ante la corrupción tenemos que dignificar la política”, proclamó Bauzá, que reclamó “principios y valores” como “patentes del PP” para generar una nueva clase política con “vocación de servicio, sacrificio, honradez”.

El futuro mandatario balear tiene 40 años, es farmacéutico, ex alcalde de Marratxí, una ciudad dormitorio vecina a Palma híper urbanizada. Bauzá quiso cumplir el servicio militar de soldado raso a los 27 años, en 1997, sin que tuviera la obligación de hacerlo. Su padre es músico militar. “No admitiré fallo alguno al ejercer la política” (sin los valores citados), concluyó.

El PP ofreció pactos y “consenso” a la oposición (el PSOE y los nacionalistas del PSM-IU-Verds) sobre los grandes temas:turismo, territorio, educación... para “que estos cuatro años sean trascendentes para los próximos 40 años”. Las reformas en educación serán el gran eje de acción gubernamental de Bauzá, para vencer el fracaso escolar y la falta de capacitación laboral. El trilingüismo y la elección de lengua y centro son los objetivos del futuro. En sanidad, el PP “no dudará” en colaborar entre los centros privados y públicos para lograr “la excelencia”.

Sobre el estado de las finanzas públicas, fuera de la Cámara, el PP balear y Bauzá han seguido la pauta general. Bauzá en la radio vio la situación “tremenda” y de “alarma” en las cuentas públicas que le dejará el Gobierno de Baleares de izquierdas. En la sede parlamentaria rebajó la contundencia, dibujó de manera crítica la situación económica general y anticipó la austeridad: eliminará gastos y estructuras superfluas, y reducirá personal mediante la amortización de puestos. “Quiero menos altos cargos, menos coches oficiales, menos gastos de representación, menos dietas y más trabajo”.