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El juez impone una fianza de 15 millones a Correa para quedar en libertad

El juez justifica que haya estado todo este tiempo en prisión por el riesgo de fuga

La instrucción está casi concluida y se ha disipado el riesgo de destrucción de pruebas

Se le impondrán medidas de control electrónico personal, telemático, magnético y otras

El abogado de Correa dice que recurrirá la fianza porque es "una barbaridad"

Francisco Correa, a la salida del juzgado.
Francisco Correa, a la salida del juzgado.

El juez instructor del caso Gurtel, Antonio Pedreira, ha acordado la libertad con fianza de 15 millones de euros para el cabecilla de la trama, Francisco Correa. El juez entiende que cabe imponerle una fianza dado que la instrucción está prácticamente concluida y se ha disipado el riesgo de destrucción de pruebas. Pedreira justifica su decisión en que quiere "evitar una apariencia de parcialidad en la sociedad democrática".

Con respecto a la fianza -la segunda más alta de la historia judicial española- Pedreira estima en el auto de libertad que “Francisco Correa Sánchez tiene a su disposición una ingente cantidad de dinero, es el cabeza de la trama Gürtel y su fortuna era superior a la de cualquier imputado que se encuentre dentro de la causa". José Antonio Choclán, el abogado de Correa, ha respondido: "¿En qué se basa para decir que tiene esa cantidad? Es una percepción subjetiva sin corroboración objetiva. No hay dato objetivo para sustentar esa fianza". El abogado defensor ya ha anunciado que recurrirá la fianza porque es "una barbaridad" y una "salvajada".

El abogado de Correa ha anunciado recurrirá la fianza porque cree que es "una barbaridad"

El juez que instruye el caso entiende que las comisiones rogatorias enviadas a varios países,en las que se han recuperado en torno a 24 millones de euros, ya han concluido. Pedreira considera que cabe la posibilidad de que las fuerzas del orden adopten medidas de vigilancia sobre Francisco Correa (cuyo apellido traducido al alemán dio nombre a la operación), lo cual evitaría el riesgo de fuga. El Tribunal de Derechos Humanos, según el auto de libertad, evalúa el riesgo de fuga como algo que no debe ser tratado "aisladamente".

Resulta necesario tener en cuenta otro serie de factores, tales como el carácter de la persona, su moral, su hogar, su profesión, sus posesiones, sus vínculos familiares y toda clase de vínculos con el país en el que está siendo acusado, cuyo análisis confirmará la existencia del riesgo de fuga o determinará que no es necesario mantener la prisión preventiva.

Correa era el único de los tres cabecillas de Gürtel a los que la justicia había denegado la libertad bajo fianza

El riesgo de fuga decrece en la medida en que el tiempo transcurrido en prisión preventiva pueda luego descontarse del cómputo total de la sentencia. Si la prisión preventiva no se considera razonable en los términos analizados, cabe decidir la libertad de la persona detenida hasta el momento de la celebración del juicio, a cambio de que ofrezca garantías que aseguren su comparecencia, según asegura el auto hecho público hoy. 

La garantía más común a este respecto es la prestación de fianza, fianza cuyo objetivo es asegurar la presencia del acusado ante el juez, y no la reparación del daño que la comisión del delito haya ocasionado.

Es la quinta vez que Correa, en prisión desde el 12 de febrero de 2009, pide la libertad desde que fue ingresado hace dos años. Actualmente se encuentra encarcelado en el penal de Soto del Real (Madrid). El cabecilla del caso Gürtel, de serle concedida la libertad, debería presentarse ante el juez los lunes y viernes de cada semana, se le retiraría el pasaporte y se le prohibiría abandonar el territorio nacional. También se le impondrán medidas de control electrónico personal, telemático, magnético y otras para contrarrestar el riesgo de fuga.

Francisco Correa era el único de los tres cabecillas de la trama Gürtel a los que la justicia había denegado la puesta en libertad bajo fianza. Antoine Sánchez, primo y testaferro de Correa, salió de la cárcel tras abonar una fianza de 40.000 euros que empezó siendo de 600.000. El número dos, Pablo Crespo, exsecretario de Organización del PP de Galicia, sigue en prisión, aunque el juez rebajó su fianza de 1.200.000 a 600.000.

El pasado 8 de abril la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) volvió a desestimar los últimos recursos presentados por Correa y Crespo para que se les dejara en libertad provisional. Los magistrados Francisco Vieira y José Manuel Suárez Robledano –el juez Emilio Fernández Castro emitió un voto particular discrepante- entendieron que había grabaciones telefónicas que revelaban los intentos de Correa de huir de España antes de su detención en febrero de 2009 para asentarse en Colombia o Panamá, donde tiene inversiones inmobiliarias. En su escrito el tribunal recordaba que a Correa se le atribuyen delitos continuados penados con más de dos años de cárcel.

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