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300 estudiantes se manifiestan en Barcelona contra la carga policial

Los universitarios han cortado durante seis horas el tráfico en la avenida Diagonal en solidaridad con los acampados de la plaza de Catalunya

Un grupo de estudiantes corta el tráfico de la calle Diagonal en Barcelona.
Un grupo de estudiantes corta el tráfico de la calle Diagonal en Barcelona.

“No se limpia a base de porras”. Esta consigna ha congregado hoy a unos 300 estudiantes en Barcelona que han decidido cortar el tráfico de la avenida Diagonal, una de las más importantes de la ciudad, durante casi seis horas, provocando un enorme atasco. Los universitarios se han expresado así en contra de la carga policial de esta mañana y el fallido desmantelamiento de la Plaza de Cataluña. Los manifestantes primero han organizado al mediodía una sentada en la avenida, a la altura de la Zona Universitaria, situada junto a una de las zonas de entrada a la ciudad, y después han marchado hasta el centro para reunirse con sus otros compañeros.

La sentada en la Zona Universitaria comenzó hacia las 12.30, cuando unos 300 estudiantes bloquearon la Diagonal, a la altura del Palau Reial. Los universitarios han ocupado los seis carriles de la vía y los rieles del tranvía, lo que ha causado un gran atasco que se ha sumado al ya caótico tráfico de viernes en la ciudad. La Guardia Urbana se ha visto obligada a desviar a los coches en ambos sentidos.

Con la esperanza de que más estudiantes se unieran a la causa, los universitarios han mantenido la sentada hasta las 14.00 horas cuando terminaban las clases. Mientras, han aprovechado para hacer carteles. Otros no han perdido el tiempo y se han puesto a revisar los apuntes de clase. Pero el tema recurrente era lo “atroz” de la carga policial en Plaza Cataluña. “Es contra esta forma de ver el mundo que estamos en contra, que todo se soluciona con porrazos”, se ha quejado Rosa, de 23 años y estudiante de arquitectura.

A pesar de que muchos conductores no dudaban en expresar su apoyo con el cláxon, se han vivido momentos tensos, como cuando un hombre se ha bajado de su coche y les ha increpado: “Sois unos egoístas y vagos. Hay gente que tiene que trabajar”. Tras escupir, el hombre se ha marchado entre los gritos de los estudiantes. Una guía turística, que tenía a dos docenas de turistas alemanes encerrados en un autocar se preguntaba dónde estaba la policia “y los gases lacrimógenos”. Otros se lo tomaban con más tranquilidad. “Yo también estoy hasta los huevos, que estén todo el tiempo que tengan que estar”, ha dicho un conductor de autobús.

A las 14.15, la asamblea de los estudiantes ha decidido marchar hasta plaza de Catalunya. Caminando los 5,2 kilómetros de distancia. También ha surgido la idea de coger el Metro, debido al cansancio que ya era evidente en los rostros de algunos de los jóvenes. “En la plaza de Catalunya están orgullosos de saber que estamos aquí, apoyándoles. Por eso hay que hacer el último esfuerzo”, ha argumentado un joven. Así, la mayoría ha decidido hacerlo a pie, han votando sí masivamente, moviendo las palmas de las manos, el movimiento que se ha convertido en el símbolo de los indignados del 15M.

La hora designada eran las 16.00 horas, así que, para matar el tiempo, la mayoría le ha echado mano a sus tuppers y a los bocatas envueltos en papel de plata. Una comisión ha recogido dinero y ha traído botellas de agua para todos. También una pizarra con ruedas, donde han escrito mensajes. Poco antes de las 16.00 horas, a punto de comenzar la manifestación, los han borrado y han escrito un único enunciado: “Estudiantes indignados”.

En un principio, la idea era marchar por la Diagonal hasta la Plaza de Francesc Macià, en la parte alta de la ciudad, y allí tomar la calle de Urgell, para después buscar una ruta a Colón, donde había otra concentración. De allí irían todos juntos a la plaza de Catalunya, donde a las 19.00 estaba previsto una asamblea general. Sin embargo, el tiempo no ha sido suficiente, por lo cual la manifestación ha tomado toda la Diagonal hasta el Paseo de Gracia y de allí, a la plaza. El tráfico ha estado colpasado todo el tiempo.

Los estudiantes no han logrado cautivar más ciudadanos en su recorrido pero sí han llenado la ciudad con sus mensajes de indignación. Se han parado delante de los edificios de La Caixa, la Caja Madrid y otras sucursales bancarias para entonar canciones sobre la burbuja inmobiliaria y culparles de la crisis. “Dos banqueros se balanceaban sobre la burbuja inmobiliaria. Como vieron que resistia fueron a llamar a otro banquero…”, han cantado.

El momento más emotivo ha sido a la llegada de la manifestación a la plaza de Cataluña. Los ‘indignados’ que estaban allí han salido a recibirlos en medios de aplausos y cacerolazos. Tras darle una vuelta completa a la plaza, se han concentrado en el círculo central de la plaza. Y todos juntos han entonado el mismo grito: “Si somos el futuro, ¿por qué nos dais por culo?”